Redacción BLesEl gobierno de Ucrania anunció el 12 de marzo que tomó la decisión de estatizar una compañía nacional de fabricaciones militares ante el avance de inversores chinos que buscaban adueñarse de la misma.

Se trata de Motor Sich, una empresa aeroespacial que produce motores para helicópteros y aviones, y también fabrica motores que pueden utilizarse para misiles de crucero y aviones no tripulados (drones) la cual al momento del anuncio del gobierno ucraniano, tenía un 75% de accionistas chinos.

“Se ha tomado la decisión de devolver Motor Sich al pueblo ucraniano”, dijo Oleksiy Danilov, jefe del Consejo de Seguridad y Defensa de Ucrania, tras una reunión del organismo el 11 de marzo.

Danilov aseguró que el procedimiento se hará de “manera legal y constitucional”, es decir, los accionistas recibirán su debida compensación.

La decisión del presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, responde a la presión tanto de su aliado Estados Unidos, como de sus funcionarios que consideran a Motor Sich como muy importante y cercana al ejército nacional como para ser vendida a extranjeros.

En enero, el Departamento de Comercio de Estados Unidos sancionó a Skyrizon Aviation, una de las principales empresas inversoras chinas de Motor Sich, y señaló que la compañía adquiere tecnología militar para que finalmente sea usada por el ejército del Partido Comunista Chino.

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La decisión provocó el enojo de Beijing, principalmente debido a que China no posee la capacidad técnica para fabricar los motores para aviones y drones que tiene Motor Sich, y el intento de adquisición fallido destrozó los planes de expansión del régimen comunista chino que buscaba adquirir esa tecnología para su ejército.

El vocero del ministerio de exteriores, Zhao Lijian, dijo que Beijing insta “a la parte ucraniana a salvaguardar los derechos e intereses legítimos de las empresas e inversores chinos de acuerdo con la ley y a tratar adecuadamente las cuestiones pertinentes”.

En diciembre, los inversores chinos detrás de Skyrizon presentaron un caso de arbitraje de 3.500 millones de dólares contra Ucrania, acusando a Kiev de expropiar su inversión en Motor Sich, lo cual resulta sumamente contradictorio porque China no cumple con ningún estándar internacional, a pesar de haberse adherido a muchos de estos por ser miembro de la ONU.

La decisión del presidente Zelensky no es menor: Ucrania tiene una economía demasiado pequeña para competir con China en caso de que Beijing tome represalias económicas y está en constante conflicto con Rusia, otra potencia exponencialmente mayor que Ucrania y aliada de China. 

Pero la decisión fue correcta y el coraje grande, y ciertamente tendrá una gran influencia en el futuro del país.

Álvaro Colombres Garmendia– BLes.com