VOX llega por primera vez al Poder Ejecutivo de un gobierno autonómico desde su creación en 2013.

Tan solo quince minutos antes de comenzar la primera sesión de las Cortes de la XI Legislatura de Castilla y León, el presidente de la Junta en funciones, Alfonso Fernández Mañueco, gobernador del PP, llegó a un pacto de gobierno con el derechista VOX.

Por primera vez VOX entrará a un gobierno con funcionarios propios; hasta el momento en las distintas autonomías donde ha apoyado a gobiernos del PP, solamente ha dado su voto para que los populares formen gobierno, pero nunca fue sumado a los gabinentes o a las autoridades de los poderes legislativos.

Esta vez, en Castilla y Leon, Santiago Abascal acordó con el PP que Fernández Mañueco siga siendo el presidente de la Junta (gobernador) le VOX asumirá la presidencia de las Cortes (Congreso), cargo que ocupará el derechista Carlos Pollán.

La vicepresidencia primera de las Cortes ha ido para el candidato del PP, Francisco Vázquez Requero, y la vicepresidencia segunda de la Mesa para la candidata socialista Ana Sánchez Hernández, que es primera oposición. Y así fue, los líderes oficialistas obtuvieron 44 votos, justos los que suman los 31 que tiene el PP más los 13 con que cuenta VOX en las Cortes.

VOX también consiguió la vicepresidencia de la comunidad (vicegobernación), que será ocupada por Juan García-Gallardo, el actual líder de la agrupación derechista en Castilla y León.

La carrera de García-Gallardo fue meteórica. En cuestión de meses pasó de ser un abogado trabajando en el sector privado totalmente ajeno a la política, a liderar una de las mejores elecciones de la historia para una tercera fuerza en la comunidad, y convirtiéndose en la segunda persona más importante del Poder Ejecutivo de Castilla y León.

Este Gobierno va a ser estable y duradero”, dijo en la investidura, distanciándose de la anterior coalición PP-Cs que duró apenas dos años y medio, y terminó en la total ruptura de estos dos partidos centristas. “Estoy entusiasmado con este acuerdo exitoso”, ha expresado el flamante alto cargo.

Además, VOX tendrá 3 consejerías (ministros) en el gobierno de Castilla y León, aunque todavía no se determinó qué carteras le tocarán. Se sabe que Abascal pidió Educación, y también les gustaría alguna cartera relacionada a la Economía, pero ésta suele ser una de las más importantes de cualquier gobierno autonómico de España y sería raro que no responda al presidente de la Junta.

Cabe recordar los esfuerzos del presidente socialista Pedro Sánchez para evitar este acuerdo desde que se conocieron los resultados de las elecciones. Sus presiones al ex líder del PP, Pablo Casado, lo empujaron a su caída y hoy, a pocas semanas de que Alberto Nuñez Feijóo asuma la presidencia del PP en reemplazo de Casado, ya lo están acusando de abrirle la puerta a la “extrema derecha”.

Lo cierto es que el PP estaba apurado para cerrar este acuerdo aprovechando la situación de “interinato” antes de la llegada de Núñez Feijóo en abril para evitar las criticas apenas acceda a la presidencia del PP, situación que ya está sucediendo como es el caso de la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, ha apuntado a Alberto Núñez Feijóo como responsable de permitir que la “extrema derecha entre en los gobiernos 40 años después”, ridiculamente equiparando a VOX con el franquismo.

Mientras tanto, Núñez Feijóo, por su parte, se ha defendido de los ataques de la izquierda marcando diferencia con VOX alegando que hubiera preferido otras opciones y evitó definir la relación que quiere mantener con Santiago Abascal debido a que teme ser tachado de derechista.

El acuerdo de investidura también recibió críticas desde la dirigencia de la Unión Europa, concretamente por parte del Partido Popular Europeo (PPE). Su presidente, Donald Tusk, ha calificado esta noticia como “triste” y ha criticado la salida de Pablo Casado de la presidencia del principal partido de la oposición.

Para mí ha sido una triste sorpresa. Pablo Casado era una garantía personal de mantener al Partido Popular en el centro derecha, evitando este tipo de coqueteos con los radicales, con movimientos de extrema derecha como VOX” manifestó Tusk.

Lo cierto es que la llegada de VOX al gobierno de Castilla y León representa el comienzo de un camino lleno de obstáculos que enfrentará contra una izquierda poderosa y un PP debilitado con conflictos internos y en crisis

Fuente: La Derecha Diario

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