Redacción BLesAl menos 20 fieles católicos fueron gravemente heridos por terroristas suicidas que se inmolaron frente a una iglesia católica en Makassar, la capital provincial de Sulawesi del Sur, Indonesia, durante una misa del Domingo de Ramos.

“Sospechamos que hay dos autores que [iban] en moto”, dijo el portavoz de la policía indonesia, Argo Yuwono, agregando: “Inicialmente, podrían haber entrado al patio y tratado de dirigirse a la puerta de esta iglesia catedral al terminar la misa dominical”, según VOA del 28 de marzo.    

Uno de los guardias detuvo su avance y a continuación explotó la bomba que llevaban consigo, lo que generó la tragedia que dispersó partes de sus cuerpos e hirió a los asistentes más próximos. 

No obstante, aún son confusos los acontecimientos por lo que la policía inició la investigación correspondiente.

El ministro indonesio de Religión, Yaqut Cholil Qaumas, condenó el atentado terrorista e invitó a los fieles a rechazarlo y a no tener miedo, a fin de preservar la cohesión social en el país. 

“Insto a todos los líderes religiosos, sea cual sea la religión, a que reiteren a sus seguidores que ninguna religión justifica el terrorismo”, dijo Qaumas, agregando: “La religión siempre nos enseña sobre el amor, la paz, a amarnos unos a otros. El acto atroz que vemos hoy no es un comportamiento de las comunidades religiosas”.  

Indonesia aloja a una de las mayores comunidades musulmanas del mundo, y sufre con relativa frecuencia atentados como el ocurrido el Domingo de Ramos. 

Uno de ellos fue en el 2018, cuando fallecieron muchas personas a causa del ataque de una familia de militantes islamistas en Surabaya. 

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Tras este atentado pudo estar el grupo terrorista Jamaah Anshar Daulah (JAD), posiblemente vinculado a ISIS en Indonesia, de acuerdo con Daily Caller. 

Por su parte, la policía actuó duramente matando a 14 presuntos extremistas islámicos y arrestando a 60 desde los atentados suicidas del 13 y 14 de mayo en Surabaya, la segunda ciudad más grande de Indonesia.

En esos atentados, que horrorizaron al país de mayoría musulmana, murieron 26 personas, incluidos 13 miembros de las familias que los llevaron a cabo. El principal atacante era líder de la célula en Surabaya de una red extremista indonesia que se dice leal al grupo ISIS.

Indonesia se convirtió en una democracia después de que el dictador Suharto fue derrocado en 1998. A partir de entonces el papel de las fuerzas armadas, que habían tenido amplios poderes, fue reducido solamente a la defensa nacional.

José Hermosa  – BLes.com