Redacción BLesTras las alarmantes incursiones de bombarderos del régimen comunista chino en las inmediaciones de Taiwán, funcionarios estadounidenses revelaron que hay marines de operaciones especiales entrenando a las fuerzas militares de la gran isla desde el año pasado. 

La presencia de estos especialistas de apoyo no había sido revelada antes, y sería indicio de la preocupación del Pentágono por el incremento del riesgo de invasión desde el continente, de acuerdo con The Wall Street Journal del 7 de septiembre. 

“Me gustaría señalar que la República Popular de China ha intensificado los esfuerzos para intimidar y presionar a Taiwán, incluyendo el aumento de las actividades militares llevadas a cabo en las proximidades de Taiwán, que creemos que son desestabilizadoras y aumentan el riesgo de error de cálculo”, dijo el portavoz del Pentágono, John Supple, en un comunicado.

Si bien Taiwán ha invertido miles de millones de dólares en la compra de material bélico de alta precisión, no ha enfatizado lo suficiente en estrategias de defensa básicas, pero efectivas en caso de tener que enfrentar la incursión del ejército del Partido Comunista de China (PCCh). 

Se trataría de tácticas sobre cómo defenderse contra un desembarco anfibio o del entrenamiento para docenas de otras operaciones necesarias para defender la isla.

Por su parte, un miembro visitante de la Institución Hoover de la Universidad de Stanford, que sirvió como asesor adjunto de seguridad nacional durante la administración Trump,  Matt Pottinger, analizó la política de defensa seguida por Taiwán. 

“Taiwán descuidó gravemente su defensa nacional durante los primeros 15 años, más o menos, de este siglo, comprando demasiado equipo caro que se destruirá en las primeras horas de un conflicto, y muy poco en lo que respecta a sistemas más baratos, pero letales -misiles antibuque, minas marinas inteligentes y fuerzas auxiliares y de reserva bien entrenadas- que podrían complicar seriamente los planes de guerra de Pekín”, dijo Pottinger. 

Para Pottinger la inversión de Taiwán en defensa es comparativamente reducida al compararla con la de Singapur que invierte en defensa un presupuesto similar, teniendo una cuarta parte de su población y que “no tiene a China respirando en la nuca”.

Es de recordar que el PCCh insiste en apoderarse de Taiwán utilizando la fuerza si fuese necesario, a pesar de que sus habitantes han elegido su propio gobierno democrático durante décadas, y proclaman la independencia.

Estados Unidos ha demostrado amplio apoyo a la defensa de la isla y de sus 23 millones de habitantes, a pesar de que en 1979 el Congreso había aprobado la terminación de  los vínculos formales con Taiwán, de un acuerdo de defensa y el retiro de sus fuerzas de la isla, lo que no obstante se ha flexibilizado. 

Sin embargo, el presidente estadounidense, Joe Biden, ratificó que cumpliría con el acuerdo de 1979, lo que de alguna manera genera incertidumbre. 

Uno de los puntos que podría demostrar debilidad en el ejército chino es la formación de sus soldados, por la complejidad de su formación social.

La condición de hijos únicos que caracteriza al 80% de los soldados que empuñan las armas, hace que cada uno de ellos haya sido mimado por hasta seis personas en sus familias entre padres, abuelos y bisabuelos, lo que eventualmente lo hace considerarse el “ombligo del universo”.

Asimismo, soportan la carga psicológica de tener que responder por los miembros mayores de su familia, lo que interfiere en su desempeño en el campo de batalla. 

Adicionalmente, la disciplina y otras restricciones propias del entrenamiento han tenido que ser disminuídas, en atención a esas circunstancias, lo que mermaría la efectividad bélica de los soldados. 

José Hermosa – BLes.com

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