Redacción BLesLa Oficina de Productos Médicos de Suecia informó que a causa de los efectos adversos causados por las vacunas contra el virus PCCh (Partido Comunista de China) ya habían fallecido 69 personas.

Con respecto a las marcas de las vacunas que produjeron esos efectos 67 se atribuyen a las de Comirnaty de Pfizer y dos a Moderna, de acuerdo con el diario holandes Frontnieuws del 11 de febrero. 

Asimismo, ante esta entidad se notificaron 728 casos de reacciones sospechosas, y entre ellas 267 se clasificaron como graves.

Lentamente y de manera dispersa se van conociendo los casos de algunos países, en los que las vacunas produjeron inconvenientes en la salud y aún la muerte misma en las personas que las recibieron.

En Estados Unidos los reportes de casos adversos (VAERS, por la sigla en inglés) alcanzan la cifra de 12,697, entre ellos ​las muertes ascendían a 653, las incapacidades permanentes a 208, y las hospitalizaciones requeridas a 1.382, hasta el 4 de febrero. 

También se presentaron 139 casos de asimetría facial, o síntomas del tipo parálisis de Bell, y 13 abortos espontáneos. También se identificaron ciertos lotes de vacunas como generadores de un mayor número de reacciones indeseables.  

Casos como estos son registrados en la página Web de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por la sigla en inglés).

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Si bien en muchos países se iniciaron las campañas de vacunación, estos productos aún se hallan en fase experimental y cuentan con una autorización de emergencia hasta que sean aprobadas por completo, siguiendo las normas de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU, de acuerdo con The Defender del 5 de febrero. 

La página de los CDC en las que se reportan los eventos adversos conforma un sistema pasivo de registro, que depende de la voluntad de las personas que deen registrarlas o que tengan conocimiento de cómo hacerlo.

Por otro lado, un estudio del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, sugiere que los casos reales pueden ser mucho más numerosos.

La organización Children’s Health Defense, fundada y dirigida por el abogado Robert Kennedy Jr., hijo del senador Robert Kennedy y sobrino del expresidente, John F. Kennedy, considera a ese sistema de registro como un “fracaso abyecto”.

Otro de los críticos de esta forma de registro dijo que era “nada más que un escaparate, y una parte del esfuerzo sistemático de las autoridades estadounidenses para tranquilizarnos/engañarnos sobre la seguridad de las vacunas”.

Son muchas las dudas que generan las vacunas y numerosas las contradicciones que ha emitido la OMS, acusada también de complicidad con el régimen comunista chino en el manejo fraudulento del virus causante.

De esta manera, una reciente encuesta advierte que 1 de cada 3 estadounidenses se niega a colocarse la vacuna, argumentando desconfianza por sus posibles efectos adversos y los intereses políticos y económicos que hay por detrás.

José Hermosa – BLes.com