El presidente sudafricano desplegó al Ejército para repeler y combatir los saqueos y las violentas manifestaciones que estallaron tras el arresto del ex mandatario Jacob Zuma. La pelea entre la izquierda sudafricana se agranda y las posibilidades de una revuelta civil masiva son cada vez más factibles.

Sudáfrica se encuentra en una de sus mayores crisis en décadas, y en algunos puntos del país, al borde de la guerra civil. Cientos de miles de simpatizantes del ex presidente Jacob Zuma tomaron las calles de las principales ciudades del país en protesta por su arresto por corrupción.

Luego de varios días de destrozos, con muchos sudafricanos teniendo que defenderse por su propia cuenta ante la inacción del Estado, finalmente este viernes el Ministerio de Defensa desplegó más de 27 mil soldados en las principales ciudades del país para combatir a los insurgentes, pero la orden de despliegue indica que tienen poderes amplios y pueden actuar contra la población civil hasta el 12 de octubre, debido a que el actual presidente y sucesor de Zuma, Cyril Ramaphosa, de que una facción del propio partido del mandatario le está intentando hacer un golpe de Estado a través de estas protestas.

El Congreso Nacional Africano (ANC), partido de Nelson Mandela que gobierna el país ininterrumpidamente desde 1994, se encuentra dividido entre los que defienden al anterior mandatario Jacob Zuma, de corte comunista y con medidas más radicales y anti-Occidente, y el propio Ramaphosa, que promueve un socialismo más moderado.

Está bastante claro que todos estos incidentes de disturbios y saqueos fueron instigados, hubo personas que lo planificaron y coordinaron“, dijo Ramaphosa. “Vamos tras ellos, hemos identificado un buen número de ellos y no permitiremos que la anarquía y el caos se desarrollen en nuestro país“.

Por lo menos 212 personas han muerto, pero la cifra sigue ascendiendo, por causas como estampidas en los saqueos, represión policial o civiles que se defienden con armas de fuego.

Lo cierto es que si bien hay un grupo importante que busca derribar al gobierno, mientras trata de reinstaurar la facción de Zuma en el gobierno, muchas personas se unen a la protesta en reclamo por la enorme pobreza que se radica en el país tras tantos años de socialismo.

Con ya más de una semana de protestas, disturbios, enfrentamientos, saqueos y destrucción, Sudáfrica tiene hoy en día el mayor despliegue de las Fuerzas Armadas en la calle desde 1994, con incluso todos los reservistas siendo llamados a defender el orden nacional.

Esto está causando un caos que también afecta fuertemente a la economía. Por esto, SAPREF, la mayor refinería de petróleo de Sudáfrica, anunció de inmediato un cese a sus operaciones, agravando así la crisis. Esto no solo se debe a la incertidumbre si no a las posibilidades de saqueos y la dificultad de la logística.

Comunicado del Departamento de Defensa del Ejército de Sudáfrica llamando a los reservistas al ejército.

Según el diario británico Financial Times, que reveló esto en un polémico informe, los servicios de inteligencia locales están incluso investigando la posibilidad de que sus propios agentes, afines al ex presidente Zuma, hayan orquestado los disturbios de KwaZulu-Natal, que a su vez dispararon estas acciones en otras ciudades.

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Por su parte, la embajada estadounidense en Sudáfrica ya emitió una alerta de seguridad máxima para sus ciudadanos e instando al gobierno a tomar acciones urgentes.

Este viernes 16 de julio, el propio Cyril Ramaphosa fue quien tuvo que salir a hablar, y justificó sus teorías sobre el origen de las protestas y el supuesto golpe de Estado afirmando que las manifestaciones son “provocadas y planificadas” para crear una “insurrección popular que pretende dañar la economía y debilitar el estado democrático”.

Apenas un día después, el sábado 17 de julio se dio una noticia que inició las alarmas en todo el gobierno sudafricano y la política regional, cuando se reportó la impactante noticia del robo de 1,5 millones de cartuchos de munición del Ejército por los manifestantes. Todavía no se sabe quien lo llevó a cabo ni con que fin, aunque parece evidente que se busca iniciar acciones armadas. Hasta ahora, hay unos 212 muertos reportados y más de 2.200 detenidos.

Fuente: derechadiario.com.ar