Según las autoridades de Nueva Zelanda, el agresor se inspiró en el Estado Islámico para cometer el ataque. El individuo estaba bajo supervisión policial desde 2016.

La policía de Nueva Zelanda abatió a un «extremista violento» que hirió con un arma blanca a seis personas en un supermercado. De acuerdo con los informes policiales, el individuo se armó con un cuchillo de la tienda, apuñalando a los clientes del local ubicado en Auckland. El atacante era «una amenaza conocida para el país» y estaba bajo vigilancia desde el 2016 por su supuesta simpatía por el Estado Islámico (ISIS).

Durante una rueda de prensa, la primera ministra de la nación, Jacinda Ardern, declaró que «lo que ha sucedido hoy es despreciable y odioso». Además, afirmó que el ataque «no ha sido perpetrado por una creencia, sino por un individuo», a quien catalogó como un «extremista violento».

En medio del incidente, el supermercado de Countdown se transformó en un escenario de caos e histeria. Videos difundidos en redes sociales muestran a compradores que salen despavoridos antes de escucharse los disparos. «La gente salía corriendo, histéricamente, solo gritando, asustada», señaló un testigo a Stuff NZ, quien también aseguró que vio a un anciano tirado en el suelo, apuñalado.

En solo sesenta segundos la policía logró entrar al recinto y derribar al agresor con un disparo. Andrew Coster, jefe del cuartel policial, afirmó que «intervinieron lo más rápido que pudieron y evitaron más lesiones». Por otra parte, explicó que el personal de seguridad estaba supervisando el actuar del atacante a la hora del asalto. «Cuando se está vigilando a alguien las 24 horas del día, los 7 días de la semana, no es posible estar inmediatamente a su lado en todo momento», sentenció.

Según los servicios de emergencia, son seis los heridos tras el altercado: tres se encuentran en estado crítico y una en estado grave.

Un «lobo solitario» en Auckland

El perpetuador del ataque es un ciudadano de Sri Lanka, quien llegó a Nueva Zelanda en octubre de 2011. Debido a la preocupación sobre su ideología, las autoridades ya lo tenían en la mira, declarándolo «persona de interés en relación a la seguridad nacional» en 2016. Desde entonces, que se encontraba bajo una constante supervisión policial. El personal de seguridad además considera que el atacante actuó solo y que no hay más peligro para la comunidad.

Por otra parte, el individuo era conocido por varias agencias de inteligencia y estaba en una lista de vigilancia de terrorismo. Según la primera ministra neozelandesa, este se inspiró en el Estado Islámico para ejecutar el ataque. Arden también señaló que hasta el viernes, el atacante no había cometido ningún delito que pudiera llevar a arresto o detención.

«Por ley no podíamos retenerlo en prisión. Si hubiera cometido un acto criminal que nos hubiera permitido encarcelarlo, así lo hubiéramos hecho», aseguró ante la prensa. «Desafortunadamente, no lo cometió», afirmó la cabeza de la isla. 

En mayo cinco personas fueron apuñaladas en otro local perteneciente a la misma empresa, según informó la agencia DPA. El recinto donde ocurrieron los hechos permanecerá cerrado hasta nuevo aviso.

María José Olea Álvarez– Panampost.com