Los países de Europa del Este se han convertido en el último bastión del conservadurismo, del liberalismo económico y del cristianismo en el Viejo Continente, y al frente de esa lucha está Viktor Orbán en Hungría.

Es oficial, las elecciones parlamentarias de Hungría se establecieron para el 3 de abril de 2022, según lo anunció el presidente de Hungría, János Áder. Ese mismo día se celebrará el referéndum que convocó el gobierno en agosto del año pasado, sobre la ley que busca proteger a los menores de la propaganda LGBT y darle el derecho a los padres a cómo educar a sus hijos. Esta será la novena vez que los húngaros vayan a elecciones desde la caída de la URSS.

El partido de Viktor Orbán podría ser reelegido por cuarta vez y su partido, el Fidesz, ganar sus quintas elecciones en Hungría, habiendo sido la primera en 1998 hasta 2002. No volvió a ganar hasta el año 2010 y desde ahí no ha perdido una sola elección, todas con mayoría absoluta en la Cámara.

Desde la llegada al poder de Orbán las cosas cambiaron en el país europeo. La tasa de desempleo se vio reducida del 11,17% en 2010 al 3,8% actualmente, en fechas pre pandemia estaba incluso al 3,3%, una cifra que en Hungría se consideraba pleno empleo.

Otro de los grandes fenómenos es cómo ha crecido el PBI per cápita de la población, pasando de 10.340 a 14.950 euros por persona, y el crecimiento de PBI anual de Hungría, con subas ampliamente superiores al 2% anual de los países del resto de Europa.

Además, aplicó políticas de reducción de impuestos de manera recurrente para atraer inversión extranjera y hacer que su población pudiese ahorrar más.

Fuente: DatosMacro. [En euros]

La Oposición
Quienes se presenta para hacer frente a Orbán, se llaman simplemente Oposición Unida, y es una coalición muy amplia de diferentes partidos de todas las ideologías que se juntaron para un solo objetivo, desbancar a Orbán.

Entre sus filas, están: Coalición Democrática, partido de el ex primer ministro Ferenc Gyurcány, la agrupación política progresista de Hungría por excelencia; el Jobbik, un partido anti semita y nacionalista que solo busca sacar del poder a Orbán, el LMP, partido que agrupa progresistas y verdes, el MSZP, el tradicional partido socialista húngaro, el Movimiento Momentum, partido moderno, de centro liberal y progresista, y Dialogue, otro partido verde, progresista, feminista y europeísta.

El candidato de este frente unido para derrotar a Orbán es el economista y político Péter Márki-Zay, un candidato que poco habla de ideología, y que en su lugar busca enfocarse principalmente en “pelear contra la corrupción” y actúa de ex votante de Fidesz que “vio la luz”.

Márki-Zay aseguró que buscará cambiar la Constitución húngara, incluso si consigue llegar al gobierno pero no llegasen al 50% necesario para poder hacerlo legalmente, una propuesta muy peligrosa que pondría en jaque la estabilidad y unidad de Hungría como nación.

Esto saltaría las leyes del país y no respetarían el “rule of law” que exige la Unión Europea, y que el mismo candidato afirma que con él se retornaría a la normalidad del imperio de la ley, que supuestamente se perdió con Orbán.

Según el diario húngaro Magyar Nemzet, en 2019 Marquis-Zay tuvo una reunión con una organización de Soros, y se especula ampliamente con que es su candidato predilecto para vencer a Orbán.

Otra de las cosas que deberían despertar alarmas de todos los europeístas que aclaman por la democracia es la inclusión del partido anti semita Jobbik, que lleva candidatos en las listas de La Oposición Unida. Miembros como Márton Gyöngyösi, quien hacía estás declaraciones: “Hay demasiados húngaros en el parlamento con descendencia judía y eso puede ser un riesgo para Hungría”.

La oposición es una amalgama de partidos, que va desde socialistas, pasando por liberal-progresistas, hasta fascistas antisemitas, todo por echar a Orbán del poder.

Actualmente, la mayoría de encuestas le dan la victoria a Orbán, y lograría mantener la mayoría absoluta, aunque dependerá de sus socios en los otros partidos de derecha minoritarios. El Instituto Nézőpont publicó recientemente una encuesta, donde el Fidesz lograría el 55% de los votos, mientras que la oposición obtendría el 43%.

Todavía falta ver cómo se ponen de acuerdo para configurar las listas, ya que deben decidir 106 electos para que vayan en la boleta electoral en todo el país, y con agrupaciones tan diversas entre sí, no será tarea fácil.

Sergio Velasco – Derechadiario.com.ar

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