El mandatario ruso, Vladimir Putin, firmó una enmienda constitucional que prohíbe formalmente cualquier tipo de unión civil entre personas del mismo sexo en Rusia y bloquea cualquier legislación al respecto.

En la reforma constitucional también se prohíben las adopciones transgénero y se establece que la “fe en Dios” será un valor central que regirá la vida del país, según AP News. Además, los cargos permiten que el presidente tenga inmunidad de por vida frente a cualquier proceso judicial, situando la legislación rusa por encima de las normas internacionales.

La prohibición de la unión civil homosexual, que se define estrictamente como la unión “entre un hombre y una mujer”, forma parte de un grupo de reformas constitucionales que se votaron en un referéndum el pasado 1 de julio de 2020.

En el año 2013, la legislación rusa aprobó la denominada como ‘ley de propaganda gay’, una norma que censura cualquier guiño de las instituciones que “hagan apología del lobby LGTBI” y que está en vigor desde 2013.

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El proceso de la reforma y sus implicancias

El proceso tuvo como resultado un apoyo que del 78% de los votantes. Gracias a ello, Putin también podrá presentarse a la presidencia dos veces más, lo que implicaría continuar en el Kremlin hasta el año 2036.

Los opositores al mandatario denunciaron fraude en dicho referéndum. El presidente ruso está al mando del país desde 1999 y, tras la reforma constitucional, podría estar en el cargo hasta el año 2036 inclusive, teniendo 68 años actualmente. De cumplirse con los plazos, completaría 37 años en el poder (como Presidente y Primer Ministro, alternó sus cargos) superando a, por ejemplo, Joseph Stalin, quien estuvo 24 años en el poder, entre 1929 y 1953, año en que murió. La diferencia, claro está, es que Rusia es una democracia, imperfecta y carente de República, pero democracia al fin.

Juan Antonio Castro – altmedia.com.ar