Mientras la Unión Europea llama a cortar el comercio con Moscú, la economía rusa se fortalece duplicando sus ingresos por exportaciones de energía en dos meses.

Rusia ha duplicado sus ingresos por la venta de combustibles fósiles a la Unión Europea durante los dos meses de guerra en Ucrania, beneficiándose de la subida de precios incluso con volúmenes reducidos.

Las exportaciones de petróleo, gas y carbón significaron ingresos por 62.000 millones de euros desde el 24 de febrero, según un informe realizado por el Centre for Research on Energy and Clean Air (CREA).

Los países de la Unión Europea compraron en estos dos últimos meses el 71% de los combustibles fósiles exportados por empresas rusas. En total, los europeos compraron gas y petróleo por 44.000 millones de euros. En comparación, en los últimos años, el promedio mensual de exportaciones a la Unión Europea venía siendo de 12.000 millones de euros al mes.

De la Unión Europea, Alemania ha sido el mayor importador, cubriendo el 42% de su generación eléctrica con gas ruso, y prácticamente cubriendo la totalidad de los gastos de Rusia en la guerra.

Putin ha podido seguir beneficiándose de su dominio absoluto sobre el suministro de energía de Europa, incluso cuando los gobiernos han tratado frenéticamente de evitar que el Kremlin utilice el petróleo y el gas como arma de chantaje.

Al poder exigir precios más altos por sus hidrocarburos, sus ingresos han aumentado incluso cuando las sanciones y las restricciones a la exportación siguen vigentes. Putin ha atrapado efectivamente a los europeos en una trampa en la que a más restricciones, más altos serán los precios de la energía.

El siguiente gráfico ordena de mayor a menor los importadores en miles de millones de euros (billions) comprendiendo el período desde el 24 de febrero hasta el 24 de abril del 2022. El color rojo corresponde a las importaciones de gas, y el amarillo a las importaciones de petróleo.

Para poner en magnitud lo metido en la trampa que está Alemania, el país pagó más de 8.000 millones de euros por importaciones desde que empezó la guerra. Por su parte, Italia y Holanda también fueron grandes importadores, con alrededor de 6.900 millones de euros y 5.600 millones de euros respectivamente, pero como esos países operan puertos importantes, las importaciones probablemente se terminaron comerciando en otros destinos.

El caso más grave es el del país germano, que en vez de tomar decisiones estratégicas de manera de depender menos de los recursos rusos, como por ejemplo ha hecho Polonia mediante la construcción del Baltic Pipe, no tuvo mejor idea que cerrar sus últimas centrales nucleares y avanzar con la construcción, y sometimiento, del Nord Stream 2.

La independencia energética es fundamental para evitar el chantaje de cualquier país. Situación similar esta atravesando España con Argelia, quien amenazó con cortar el suministro del gas si el gobierno de Sánchez deriva el mismo a Marruecos.

Aquellos gobiernos que busquen ser soberanos deberán tomar las decisiones políticas estratégicas adecuadas, de lo contrario, continuarán de rodillas frente a los países poseedores de hidrocarburos.

Fuente: La Derecha Diario

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