Redacción BLes– El Departamento de Defensa de Estados Unidos anunció el pasado 1 de febrero que una compañía australiana recibió la autorización y correspondientes fondos para procesar minerales raros en la ciudad de Hondo, Texas dando el primer paso para terminar con la dependencia de China para estos valiosos recursos mineros.

“Lynas Rare Earths Ltd, la mayor empresa de extracción y procesamiento de elementos minerales raros fuera de China, recibió un acuerdo de inversión tecnológica… para poder procesar domésticamente elementos ligeros de minerales raros”, dice el comunicado del Pentágono.

Los minerales raros “son fundamentales para numerosas aplicaciones comerciales y de defensa, entre ellos el refinado de petróleo, los aditivos para el vidrio y los imanes utilizados en los motores de transmisión de los vehículos eléctricos y las municiones guiadas de precisión”, explica el anuncio.

El acuerdo incluye el otorgamiento de 30 millones de dólares, que si tiene éxito, Lynas producirá hasta un “25% del suministro mundial de óxidos de elementos minerales raros”.

Según Washington Examiner, los minerales raros son un conjunto de 17 metales pesados blandos que se encuentran en la corteza terrestre. Actualmente China posee el 80% de estos minerales.

El anuncio responde a la orden ejecutiva 13817 del 20 de diciembre de 2017 con la que el entonces presidente Donald Trump pavimentó el camino para dejar de depender de China, considerado el primer adversario de Estados Unidos, para abastecerse de estos minerales preciosos necesarios para “garantizar el suministro y reforzar las cadenas de abastecimiento de defensa”.

Estados Unidos y Australia fueron justamente de los pocos países que demandaron públicamente que Beijing responda ante la comunidad internacional por su rol en la pandemia, lo cual enfureció a las autoridades chinas que usualmente amenazan con alguna represalia.

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Según las declaraciones de Amanda Lacaze, CEO de Lynas Corporations, existe un entendimiento correcto entre los directivos de empresas sobre lo que implica depender de China con el Partido Comunista en el gobierno.

“Dos veces en la última década, los CEOs han tenido que sentarse y tomar nota. Y es que, en 2010, China amenazó con detener la exportación de materiales de minerales raros a Japón, y de nuevo, en las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China… una de las amenazas de China ha sido detener la exportación de materiales raros”, dijo Lacaze.

Debido a la corrupción de los gobiernos alrededor del mundo, especialmente en regiones ricas en minerales como África y Sudamérica que ciertamente tienen las democracias más débiles, el PCCh se apoderó de los recursos naturales en muchos países de estos continentes, lo que algunos han llamado como una “neo-colonización” de China.

Con ofertas de inversiones millonarias, que finalmente terminan siendo sobornos a los funcionarios de gobierno pues los chinos traen sus empleados y las ganancias se las llevan a su país, el PCCh se ha apoderado de los recursos más valiosos de la Tierra a la vez que destruye las economías locales y somete al mundo entero.

Recién cuando el mundo entero rechace al Partido Comunista Chino y sus tácticas manipuladoras se podrá revertir esta situación.

Álvaro Colombres Garmendia – BLes.com