Redacción BLes- Denuncian un grave ataque a la libertad de expresión en Manchester, Reino Unido, por parte del gobierno, quien mediante un decreto ordenó esta semana la prohibición de realizar todo tipo de manifestación pacífica, vigilias de oración y repartir información pro-vida, en cercanías a clínicas dónde se practica el aborto. 

Utilizando una Orden de Protección de Espacios Públicos (PSPO), el municipio de Manchester creó una “zona de protección”, alrededor de la clínica en Fallowfield dentro de la cual las personas tienen prohibido orar, distribuir literatura pro-vida o hablar con cualquier persona sobre el aborto.

Según ordena la PSPO, sólo se destina un pequeño espacio dentro de la zona de protección donde no más de tres personas pueden manifestarse en silencio con pequeños carteles de un máximo de una hoja de papel tamaño A3. 

Dentro del área restringida ninguna persona “protestará, es decir, participará en ningún acto de aprobación / desaprobación o intento de acto de aprobación / desaprobación, con respecto a cuestiones relacionadas con los servicios de aborto por ningún medio. Esto incluye a medios gráficos, verbales o escritos, oración o asesoramiento”, dice expresamente la PSPO.

También queda terminantemente prohibido mostrar o distribuir cualquier texto o imágenes relacionados directa o indirectamente con la interrupción del embarazo.

Richard Bentley, director ejecutivo de la clínica Marie Stopes, escribió el año pasado una nota en la que decía: “Somos una nación firmemente a favor del aborto, pero lamentablemente, una pequeña minoría de personas cree lo contrario y le gustaría ver al país dar un paso atrás en materia de aborto”. Y agrega: “Estos grupos antiaborto que se reúnen fuera de las clínicas tienen un impacto perjudicial en las mujeres”.

Lógicamente, el objetivo de aquellos que se manifiestan fuera de este tipo de clínicas, es generar un impacto en las mujeres que pretenden abortar, acercándole información sobre los daños que le puede producir ésta práctica, y mostrar que existen otras posibilidades mucho menos violentas y dañinas que abortar, incluso en caso de que no quisiera quedarse con el niño, como por ejemplo darlo en adopción. 

Por su lado, el director internacional de 40 Días por la Vida, Robert Colquhoun, le dijo a la BBC de Londres, que hasta ahora las manifestaciones provida y las vigilias de oración promovidas por su organización habían sido siempre pacíficas y legales. Aseguró que su grupo cumplirá con la ley, pero continuarán realizando oraciones y repartirán información fuera de la zona de protección, tal como lo vienen realizando desde hace mucho tiempo.

No hay evidencia alguna que demuestre que estas manifestaciones tuvieron algún tipo de carga de violencia por parte de los participantes pro-vida como para justificar su prohibición. Por el contrario, los pro-vida han debido soportar gran cantidad de insultos y agresiones durante años. Como indica el Christian Institute, el año pasado, tres ancianos pro-vida fueron confrontados violentamente por un activista pro-aborto afuera de la clínica, quien les gritó obscenidades y arrojó sus folletos y carteles sobre una cerca cercana.

El Christian Institute dijo que el PSPO de Manchester “podría ser impugnado en el Tribunal Superior”.

Mientras tanto, a menos de un mes de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, los votantes podrán elegir entre el actual presidente Trump, quien siempre se mostró a favor de la vida y en contra del aborto, incluso eliminando los fondos federales que eran asignados para Planned Parenthood y nombrando a jueces pro-vida, o por el candidato Joe Biden, un ferviente defensor del aborto y la ideología de género.

Andrés Vacca-BLes.com