Redacción BLes – Antes de que en China se extendiera la alarma por el brote del virus PCCh (Partido Comunista chino), obtener información sobre las condiciones sanitarias era un asunto relativamente sencillo. Pero no tomó mucho tiempo para que las autoridades del régimen comunista comenzaran una campaña de censura en las redes sociales, apuntando especialmente al personal médico conocedor de los hechos.

Según informa la revista Bitter Winter, las cuentas de redes sociales del personal que trabaja en las comisiones de salud, los departamentos de prevención y control de epidemias, seguridad pública, educación, cultura, oficinas de turismo,departamentos de publicidad y otras instituciones gubernamentales fueron blanco de censura por parte del régimen chino para evitar filtraciones sobre la situación de la pandemia. 

La restricción a la información sobre el brote del virus PCCh fue implementada sobre plataformas como WeChat y QQ, así como también en otras plataformas de redes sociales. 

El caso más notorio ha sido el del médico oftalmólogo Li Wenling, quien mientras trabajaba en la ciudad de Wuhan, epicentro del virus PCCh, intentó informar en el mes de diciembre del 2019 sobre el contagio de 7 personas con un virus que se asemejaba al SARS, patógeno que terminó por diseminarse en China en el 2003.

Otro caso de censura es el de Ai Fen, un médico que dirige el departamento de emergencias del Hospital Central de Wuhan quien ratificó a la revista china Renwu en el mes de marzo que el brote había comenzado en diciembre y que los médicos que trataron de compartir información sobre el virus se les pidió que pararan.

No obstante la historia del médico terminó siendo eliminada a las pocas horas de ser publicada. Pero varios usuarios de Internet lograron ingeniárselas para preservar el contenido de la entrevista y eventualmente compartir el artículo en una muestra de desafío contra la censura, informó Foreign Policy.

Según el medio antes citado, a medida que la vida en China vuelve gradualmente a la normalidad, se ha hecho más y más difícil entrevistar a los trabajadores médicos, los pacientes y sus familias

Bitter Winter cita un documento emitido en el mes de abril por el departamento de prevención y control de epidemias de una localidad en el centro de China, en donde el personal se encargó de llevar a cabo la vigilancia y supervisión en tiempo real de los grupos de WeChat, creados con la finalidad de impedir la filtración de información sin censura.

Mientras tanto, en el mismo mes la Oficina de Protección de Secretos de una ciudad en la provincia nororiental de Liaoning dio a conocer un documento mediante el cual se exigía el control de la información en los grupos de redes sociales en los departamentos gubernamentales de la ciudad.

Por su parte, los departamentos de prevención y control de epidemias en las provincias de Shandong y Henan prohíben al personal de todas las instituciones relacionadas con epidemias compartir información no aprobada en sus cuentas de WeChat, QQ o por correo electrónico.

“Principalmente porque los países extranjeros están pidiendo una compensación a China, el PCCh quiere bloquear la información objetiva para trasladar la culpa de la pandemia a otros”, señaló un médico que trabajó en Wuhan bajo condición de anonimato, informó Bitter Winter.

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