Redacción BLes – Ante la difícil situación climática que enfrenta una buena parte de territorio chino, el secretario general del Partido Comunista chino, Xi Jinping reapareció ante los medios y se vio en la necesidad de pedir a los funcionarios tomar medidas de control mucho más efectivas para manejar las inundaciones.

Como señala Taiwán News, en principio Xi se abstuvo de dar declaraciones respecto a las graves condiciones climáticas que han venido tomando lugar en China y que hoy en día afectan principalmente al centro y al sur del país.

A más de un mes de que se presentara un aumento en la alarma por las serias inundaciones, el presidente chino recién aparece para reconocer que las acciones tomadas hasta ahora son nulas, instando a los funcionarios del Partido Comunista chino a tomar medidas efectivas, señalando que “la situación de prevención de inundaciones es sombría”.

Xi terminó reconociendo ante las cadenas estatales que los niveles de agua de los ríos Yangtze y Huaihe, así como el lago Dongting, el lago Poyang y el lago Tai han excedido la línea de advertencia. Al mismo tiempo aceptó que las graves inundaciones que se están presentando en Chongqing, Jiangxi, Anhui, Hubei, Hunan, Jiangsu y Zhejiang, han provocando numerosas pérdidas de vidas y propiedades.

Si bien el Secretario General del PCCh aseguró que China había “entrado en un periodo crucial de control de inundaciones”, no hizo mención sobre otras situaciones críticas que vive el país en materia de desastres naturales.

Como el terremoto de magnitud 5.1 que tuvo lugar el 12 de julio y afectó a los residentes al norte de China, en Tangshan, afectando seriamente la fachada de numerosos edificios hechos con material de baja calidad. Otros terremotos tomaron lugar en las provincias de Yunnan, Sichuan y en la ciudad de Chongqing, de 4.4, 4.0 y 3.0 respectivamente.

La respuesta de las autoridades del Partido Comunista chino hasta el momento no ha estado a la altura de la emergencia.

Liu Qi, secretario del Comité Provincial del Partido en Jiangxi, dijo que la provincia de Poyang había entrado en preparativos de “tiempos de guerra”, instando a prepararse para «fuertes inundaciones» y «grandes catástrofes».

El 12 de julio las autoridades locales de los municipios de Mianchuan y Jiangxinzhou de la ciudad de Jiujiang ordenaron a los residentes: “Las personas mayores, los niños y los residentes enfermos deben abandonar sus hogares hoy… Los otros prepárense para partir en cualquier momento”.

Por su parte, las autoridades del municipio de Jiangzhou, también ubicado en Jiujiang, emitieron el 12 de julio un llamado en las redes sociales a los trabajadores migrantes de entre 18 y 60 años para ayudar con los esfuerzos por el desastre, citando una grave falta de manos para reforzar las represas.

De acuerdo con un informe de la agencia de noticias AFP emitido el lunes 13 de julio, “treinta y tres ríos han alcanzado niveles récord, mientras que se han emitido alertas en un total de 433 ríos, dijeron funcionarios del Ministerio de Recursos Hídricos durante una sesión informativa en Beijing el lunes”.

Desde el Ministerio de Recursos Hídricos de China (MWR) y la Sede Estatal de Control de Inundaciones y Alivio de la Sequía decretaron una elevación de la emergencia a nivel II, el segundo más alto en su sistema, los medios estatales chinos indican que las inundaciones habían causado más de 11 mil millones de daños a cultivos y alrededor de 20.000 personas se encuentran sin acceso a agua o electricidad.

Acorde a lo expresado por Sun Jie, miembro de la brigada municipal de bomberos de Shangrao los rescatistas están empleando esfuerzos para salvar principalmente a los ancianos que no tuvieron la oportunidad de ser evacuados antes de que llegaran las inundaciones, informó el South China Morning Post.

Como señala Breitbart News, la provincia de Hubei se ha visto especialmente afectada y no ha salido del estado de emergencia desde hace una semana debido en gran medida a la presencia en ese lugar de la Presa de las tres gargantas.

Según informes de las autoridades del régimen chino, la semana pasada abrieron las compuertas de la represa para liberar el agua retenida que terminó desembocando en Wuhan.

De acuerdo con Taiwán News, si bien la temporada de lluvias comenzó desde el pasado 29 de mayo y luego la Administración Meteorológica de China emitió alarmas respecto a las fuertes lluvias por todo el mes de junio, sólo el 29 de ese mismo mes el régimen chino admitió que habían liberado las aguas contenidas de los vertederos por primera vez en el año.

No obstante, Vinayak Bhat, coronel retirado del ejército indio, publicó el pasado 10 de julio imágenes satelitales que muestran la represa abriendo las compuertas el pasado 24 de junio.

Medios oficiales indican que hasta ahora las inundaciones en China han afectado a 38 millones de personas y han destruido 28,000 casas, dejando al menos 141 muertos, aunque las cifras estimadas podrían ser mayores dada la costumbre del régimen chino de ocultar información.

Las inundaciones que afectan al país son las peores que se han registrado en más de 30 años.

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