Con la llegada de las quintas elecciones en los últimos 3 años a causa de la crisis política, programadas para el 1 de noviembre, Yair Lapid, una cara famosa en Israel pero prácticamente desconocida fuera, ha tomado las riendas de Israel provisoriamente.

El 1 de noviembre de este año se elegirán a los parlamentarios que estarán encargados de formar una mayoría de gobierno, para la cuál son necesarios 61 de los 120 escaños. Las elecciones, adelantadas por la crisis política que desde inicios de 2019 azota a Israel, llegan con un Benjamín Netanyahu nuevamente en ascenso y que podría retornar a su cargo como primer ministro del Estado judío.

Provisoriamente hasta la fecha de las elecciones, el encargado de tomar las riendas en reemplazo del ahora ex-PM Naftali Bennett, del partido Yamina (derecha liberal), es Yair Lapid. Lapid, previo a su ingreso a la escena política, supo ser un importante periodista y presentador televisivo, hasta 2012, cuando decidió crear el partido liberal de centro Yesh Atid.

Dirigiendo Yesh Atid es que Lapid supo formar parte importante de varios gobiernos hasta la fecha, permitiéndole entre 2013 y 2014 ser Ministro de Finanzas y de 2021 hasta el 1 de julio de este año, cuando asume su nuevo rol de PM interino, Ministro de Asuntos Exteriores.

Actualmente, Yesh Atid es el segundo partido más grande del parlamento, con 17 bancas. Sin embargo, el gobierno del que forma parte, conformado por múltiples partidos de todo el espectro político, no supo aprovechar su mayoría, y la baja del respaldo a sus políticas por parte de varios parlamentarios causó ahora una nueva convocatoria a elecciones.

A fechas de mediados de julio, las encuestas (Kan 11 y Canal 12) dan al Likud, histórico partido centro-derechista liberal, en primera posición con alrededor de 34 bancas (29 actualmente), reforzando las expectativas de la ciudadanía israelí de que “El Rey Bibi”, Netanyahu, vuelva a ser PM.

Sin embargo, Lapid también ve reforzada su imagen con la crisis política cuyo costo recayó mayormente sobre Bennett (cuyo partido Yamina pasaría de las 4 bancas a no lograr pasar la barrera electoral de 3,5%). Así, su partido Yesh Atid, que tiene 17 escaños, podría subir hasta las 23 bancas.

En tercera posición, aunque con diferencia, estaría la coalición entre Nueva Esperanza (derecha liberal) y Azul y Blanco (centro liberal), impulsada por su líder Benny Gantz, y que apunta a mantenerse estables con alrededor de 15 bancas.

Los números indican así, que los partidos que apoyan a Netanyahu rondarían los 59 escaños, a dos de la mayoría, frente a los alrededor de 55 que podrían apoyar una amplia alianza desde la centro-izquierda hasta la centro-derecha liderada por Lapid.

Fuente: La Derecha Diario

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