Unos 700.000 barriles llegaron a la isla para suplir el déficit de energía, origen de decenas de apagones y uno de los motivos por el que los cubanos salieron recientemente a las calles para protestar.

Si hay algo que quedó claro los últimos meses, en medio de la situación política internacional y las tensiones entre Oriente y Occidente, es que entre tiranos se ayudan. Actualmente Rusia necesita de aliados y conexiones para exportar la energía que Europa y Estados Unidos vienen rechazando, mientras que algunos gobiernos la reciben satisfechos para suplir sus necesidades energéticas.

Cuba entra en este grupo a propósito de continuos apagones que caldean los ánimos en la isla un año después de aquellas protestas que sacudieron al país y que amenazaron la continuidad de la dictadura castrista. Al respecto, trascendió que 700.000 barriles de fueloil ruso llegaron a un puerto cubano por medio del barco petrolero Aframax Suvorovsky Prospect, con bandera de Liberia. El fin es garantizar el suministro de las centrales eléctricas del país caribeño.

El costo de ese combustible ruso es de unos 70 millones de dólares, según la información revelada por Reuters, mientras que el barco figura como propiedad «de una unidad del principal conglomerado naviero ruso Sovcomflot». Dicha empresa está sancionada por Reino Unido y Estados Unidos debido a la guerra en Ucrania.

Se desconoce cómo Cuba va a pagar el millonario monto, dada la crisis que ahoga a la isla producto de la negligencia de la dictadura. Sin embargo, parece no tener otro camino porque su aliado, el régimen venezolano, dejó sin capacidad a su industria petrolera para satisfacer su propio mercado interno. No fue sino hasta abril de este año que pudo enviar un cargamento de diésel luego de siete meses de pausa.

Silenciar las protestas

En términos específicos, el fueloil se obtiene en los procesos de refinación del petróleo y sirve para combustión. Esa es la forma en que Cuba genera la mayoría de la electricidad del país. Sin embargo, la deficiencia del servicio está golpeando aún más la vida de los cubanos.

Fue la propia estatal cubana Unión Eléctrica (UNE) la que admitió un déficit de 22 % de energía en la isla. Esto ha llevado a que desde marzo de este año hasta mediados de julio se registraran cortes eléctricos en al menos 54 días.

En Los Palacios, municipio ubicado en la provincia de Pinar del Río, protestaron por los cortes y por el sufrimiento que conllevan dado el calor. Con caceloras y cánticos los cubanos salieron a las calles rememorando aquellas protestas de julio de 2021 cuando reclamaban lo mismo: mejor calidad de vida. Y ya que el régimen se especializó todavía más en silenciar los reclamos, en cuentas oficiales publicaron videos de las calles en supuesta calma. Cortar internet también fue otra artimaña aplicada en la noche del 15 de julio.

Adicional, el dictador Miguel Díaz-Canel acudió a Vladímir Putin por combustible ruso.

Cuba a oscuras 

Un punto en común entre los regímenes totalitarios es que su idealizado modelo económico que promete igualdad y prosperidad, termina siempre en todo lo contrario: pobreza. Los ejemplos actuales más evidentes son Cuba y Venezuela, ambos países sufren escasez de productos, crisis y apagones.

Al respecto, Diario de Cuba relató cómo padecen la falta de luz en la isla caribeña y cómo dados los bajos recursos terminan dependiendo de carbón u otros medios para cocinar mientras padecen calor y la plaga en horas de la noche. Al régimen poco le importa dada la opulencia con la que viven sus funcionarios y familiares.

Desde el otro lado del mundo, en Rusia, se valen de esa necesidad de los cubanos de a pie y de la dictadura que busca evitar nueva revueltas que los pongan en aprietos así como pasó hace un año. Mientras tanto, Putin garantiza aliados endeudados y la venta de la energía excedente.

Por Oriana Rivas – Panampost.com

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