Redacción BLes– Este lunes 30 de noviembre, Scott Morrison el primer ministro australiano recriminó al régimen comunista chino por una publicación que el vocero del ministerio de relaciones exteriores hizo en Twitter con una imagen falsa donde un soldado australiano está por degollar a un niño afgano que sostiene un cordero.

Zhao Lijian publicó este domingo 29 de noviembre en su cuenta oficial de Twitter la imagen de un soldado australiano a punto de degollar a un niño afgano que tiene la cara cubierta con la bandera australiana.

“Conmocionado por el asesinato de civiles y prisioneros afganos por parte de soldados australianos. Condenamos enérgicamente tales actos, y pedimos que se les haga responsables,” escribió el funcionario chino, también conocido por haber intentado desviar la culpa de la pandemia del virus PCCh a los Estados Unidos.

El primer ministro Morrison mostró su malestar por la publicación y dijo a en una conferencia de prensa en Canberra este lunes 30 de noviembre:

“Es verdaderamente repugnante. Es profundamente ofensivo para cada australiano, cada australiano que ha servido con ese uniforme. El gobierno chino debería estar completamente avergonzado de esta publicación. Los disminuye a los ojos del mundo”.

La imagen presuntamente hace referencia a un reciente informe del ejército australiano que determinó que al menos 19 soldados de una tropa élite, mataron ilegalmente unos 39 afganos entre ellos granjeros, prisioneros y civiles. El informe recomienda que estos soldados sean puestos bajo investigación criminal.

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La tensión entre ambas naciones sigue escalando desde que Australia pidió una investigación independiente en China para determinar el origen del virus que causó la pandemia. Pero aparentemente el régimen de Beijing no ha aceptado las conversaciones propuestas por su par de Australia.

“Australia ha tratado pacientemente de abordar las tensiones que existen en nuestra relación de manera madura, de manera responsable, buscando el compromiso tanto a nivel de líderes como a nivel ministerial”, explicó el primer ministro australiano.

Mientras que los crímenes de guerra de estos soldados australianos han sido expuestos por su propio ejército y se ha recomendado una investigación criminal, en China es el mismo gobierno el que comete estos crímenes de lesa humanidad, matando a sus propios ciudadanos meramente por profesar su fe y estas atrocidades nunca serán juzgadas mientras el PCCh gobierne el país.

En 2006, dos reconocidos abogados canadienses publicaron un informe llamado “Cosecha Sangrienta” en el cual exponen la evidencia de que el estado chino mantiene prisioneros de conciencia vivos, principalmente practicantes de Falun Dafa, en hospitales militares para extraerles sus órganos mientras están vivos y venderlos para trasplantes.

En diciembre de 2018, un Tribunal independiente de académicos británicos que realizó una investigación sobre los alegatos de la sustracción de órganos y concluyó que:

“Los miembros del Tribunal están seguros – por unanimidad, y seguros más allá de toda duda razonable – de que en China se ha practicado la extracción forzada de órganos de prisioneros de conciencia durante un período de tiempo considerable, con un número muy importante de víctimas”.

A pesar de que los arrogantes funcionarios del partido comunista chino han negado las acusaciones llanamente, el mundo ha visto su represión a los manifestantes pacíficos en Hong Kong, y los campos de concentración en la provincia de Xinjiang donde intentan exterminar a los uigures. Por eso, los días en que la propaganda del partido comunista chino engañan al mundo, están llegando a su fin.

Álvaro Colombres Garmendia  – BLes.com