Redacción BLes– El famoso premio Nobel de la Paz fue otorgado este año al Programa Mundial de Alimentos de la ONU (WFP) una de las tantas organizaciones globales que tienen un récord de denuncias por violaciones, malos tratos y escándalos por envenenamiento por comida, reportó Breitbart.

La organización escandinava anunció la decisión diciendo que la WFP ganó el premio por “por sus esfuerzos en la lucha contra el hambre, por su contribución a la mejora de las condiciones para la paz en las zonas afectadas por conflictos, y por actuar como fuerza motriz en los esfuerzos para prevenir el uso del hambre como arma de guerra y de conflicto”.

“El mundo corre el riesgo de experimentar una crisis de hambre de proporciones inconcebibles si el Programa Mundial de Alimentos y otras organizaciones de asistencia alimentaria no reciben el apoyo financiero que han solicitado”, justificó el comité.

Un niño sostiene una caja de cartón de ayuda alimentaria recibida del Programa Mundial de Alimentos en el distrito Kalasa de Alepo, Siria, el 10 de abril de 2019. Foto tomada el 10 de abril de 2019. (REUTERS/Omar Sanadiki/Archivo Foto)

Sin embargo, una mención de este tipo también merece un escrutinio de la misma proporción. 

Según una encuesta interna independiente sobre el ambiente laboral realizada un año atrás, dos docenas de personas en la agencia experimentaron ataques sexuales o violaciones en el lugar de trabajo y el número de denuncias por ataques sexuales fue significativamente mayor.

La firma Willis Towers Waston a cargo de realizar la encuesta anónima entre los empleados de la WFP reveló que 28 personas experimentaron violación, intento de violación, o ataques sexuales. La cifra es dos veces mayor a lo que otras organizaciones de la ONU han reportado. Un 35% de los encuestados dijo que experimentaron abuso de autoridad que incluye “supervisión autoritaria” e “interferencia con las oportunidades de carrera”. Otro 29 por ciento dijo que experimentaron acoso no sexual, incluyendo “gritos y agresiones” y “difusión de rumores”.

No obstante, estas cifras solo representan los casos dentro de la organización y las Naciones Unidas se enfrentan a acusaciones generalizadas de violación (incluso de niños), agresión sexual, “sexo por comida/ayuda” y otros delitos a través de muchos de sus organismos, sobre todo su programa de “mantenimiento de la paz”.

Uno de los problemas identificados en África por ejemplo, es que la distribución de la comida muchas veces cae en las manos de guerrilleros, que luego usan esos alimentos para venderlos y lucrar con ello o para extorsionar a la población.

Una niña somalí internamente desplazada lleva a su hermano mientras esperan para recoger ayuda alimentaria del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en un asentamiento de la capital Mogadiscio el 7 de agosto de 2011. (REUTERS/Ismail Taxta/Foto de archivo)

“En Somalia meridional y central, donde casi 20 años de guerra han asolado el país, los señores de la guerra suelen robar la ayuda alimentaria y la utilizan para controlar a la población”, informó el National de los Emiratos Árabes Unidos ese año. “Aquí, en la región septentrional, más estable, donde muchos se han refugiado de los combates, algunos de los alimentos son robados por funcionarios corruptos que buscan obtener beneficios”.

Otro informe de Fox News de 2015 acusa a la WFP del mal manejo de donaciones millonarias que no se usaron para los fines prometidos a sus donantes y que tampoco hubo un procedimiento contable seguro para garantizar el uso debido a dichos fondos.

A mediados de 2019 tuvo que cancelar la distribución de un supuesto súper cereal que terminó matando a 400 personas y enfermando a cientos en África. Un análisis del cereal encontró bacterias peligrosas, hongos, y posibles cancerígenos.

Luego de los reiterados reportes de los malos efectos del super cereal, la WFP tuvo que retirar 21.000 toneladas de este.

No es un caso aislado. Organizaciones globales destinadas a ‘ayudar’ y que cuentan con una reputación implacable y por ende con donaciones millonarias, sin mencionar los aportes de sus miembros, se encuentran involucradas en las mismas cosas que estos dicen combatir.

En 2018, Oxfam, una organización de caridad británica fue descubierta usando sus programas de ayuda en Haití para abusar sexualmente y violar a las mismas personas, a veces niñas de 12 años, que aparentaban estar ayudando, según un reporte de Independent.

La pregunta que queda al final es, para aquellos que aún poseen un sentido de la justicia ¿qué significa hoy en día ‘el Premio Nobel de Paz’? 

Alvaro Colombres Garmendia– BLes.com