Un 11 de noviembre de 1918 Polonia volvía a ser un país después de 123 años bajo ocupación extranjera. En 2021, la celebración por su independencia los agarra en plena crisis de soberanía.

Cientos de miles de polacos participaron este jueves en marchas con motivo del Día de la Independencia en Polonia, lideradas por grupos de derecha afines al gobierno que exigen ponerle fin a la crisis migratoria con Bielorrusia.

En una marcha que suele poner énfasis en el rechazo total tanto al nazismo como al comunismo, esta vez el principal tópico de la marcha fue el conflicto con el vecino Bielorrusia, la última dictadura de Europa.

El país gobernado con puño de hierro y con una economía comunista por Alexander Lukashenko, busca enfrentarse a la Unión Europea luego de que este bloque supranacional le pusiera sanciones por perseguir políticamente a sus opositores.

Como respuesta, Lukashenko abrió sus fronteras y canalizó a decenas de miles de refugiados árabes y africanos de religión musulmana al resto de Europa. Sin embargo, el primer paso era pasar por Polonia, algo que el gobierno del derechista Mateusz Morawiecki no permitió.

Hace ya dos semanas que las fuerzas fronterizas polacas están resistiendo lo que solo puede ser calificado como una invasión extranjera. Campamentos improvisados han brotado en los bosques del lado bielorruso cerca de un cruce fronterizo en el poblado polaco de Kuznica y, ante el descenso de la temperatura y el acceso a la frontera restringido, existe el temor de que se desate una crisis humanitaria en la región.

“Agradecemos a los defensores de la frontera polaca”, se leía en muchas pancartas en la marcha principal celebrada en Varsovia, que se encuentra a 250 kilómetros al oeste de Kuznica. Se escucharon también piezas de música patriótica tradicional, algunas de las cuales estaban prohibidas cuando Polonia fue parte del bloque soviético.

El alcalde izquierdista de Varsovia había prohibido la marcha este año, pero las autoridades de derecha del gobierno nacional invalidaron la orden y otorgaron a la reunión el estatus de una ceremonia oficial para que pueda hacerse.

Al borde de la guerra: Polonia no arriesga su soberanía

Aproximadamente 15.000 soldados polacos se han trasladado a la frontera para ayudar a los agentes fronterizos, y el gobierno nacional ya ordenó poner a todo el Ejército polaco en “máxima alerta”, el nivel de preparamiento de una guerra convencional.

El régimen bielorruso acusó a Polonia de un reforzamiento militar “sin precedentes” en la frontera, señalando que el control migratorio no requiere tal fuerza.

Sin embargo, desde inicios del año han habido cerca de 33.000 intentos de cruzar la frontera sin autorización legal, de los cuales 17.000 ocurrieron sólo en octubre, de acuerdo con el servicio de protección fronteriza polaca.

El vocero del Ministerio de Defensa de Polonia dijo esta tarde que si bien no esperan escalar la situación, “los comunistas son capaces de todo” y aseguró que los polacos siempre están preparados para “lo peor“.

La crisis en la frontera se ha estado gestando desde mediados de año, con migrantes que tratan cruzar de Bielorrusia a Polonia, Lituania y Letonia. Muchos desean dirigirse a Alemania, que increíblemente ha abierto un nuevo cupo de refugiados para aceptar de esta ola migratoria.

La Unión Europea estudia actualmente el papel que han jugado algunas aerolíneas rusas en el transporte de los migrantes y refugiados hasta su frontera, y existen reportes que señalan que se está evaluando imponerles sanciones.

La aerolínea Aeroflot es acusada por Polonia de estar haciendo vuelos comerciales a Irak, Siria y Afganistán, donde en vez de agarrar pasajeros, levantan personas que pidieron asilo en Europa y los llevan a la frontera de Bielorrusia con Polonia o a la de Turquía con Grecia.

Día de la Independencia

Un 11 de noviembre de 1918, el Estado de Polonia volvía a existir después de 123 años bajo control alemán, austro-húngaro y ruso.

Esta “Segunda República” fue uno de los periodos más exitosos de la historia de la nación polaca, con el establecimiento de un éxitoso plan monetario que controló la hiperinflación en tiempo récord, además de lograr un crecimiento sostenido por dos décadas a una tasa del 5% sin tomar deuda (el único país de Europa que no tomó deuda luego de la Primera Guerra Mundial).

En lo cultural, se logró recomponer el Estado polaco, uniendo diferentes culturas que por más de un siglo habían permanecido separadas, hablando distintos idiomas, respondiendo a distintos gobiernos y peleando para bandos opuestos en la guerra.

Se implementó un masivo plan de educación que bajó los grados de analfabetismo del 35% menos del 10%. Se crearon múltiples universidades que llevaron a descubrimientos matemáticos que pusieron a Polonia en el centro de la escena científica mundial.

En este periodo, Polonia pasó legislación para integrar a la comunidad judía a la nación polaca, y en este periodo hubo un renacer de la religión judía en el país. Demográficamente, pasaron de ser menos del 4% de la población a más del 10% en la primer década. En este periodo nación Simón Peres, uno de los fundadores del Estado de Israel, en Polonia.

La “Segunda República” terminaría con la invasión de la Alemania Nazi en 1939, finalizando este periodo de apogeo polaco. Por 6 largos años, el país sería sometido a las peores atrocidades jamás vistas en la tierra por el régimen nazi, y luego de la Guerra, Polonia sería subyugada por el comunismo por 44 años, hasta que en 1989 el partido Solidaridad venció al Partido Comunista en la primera elección libre en más de 50 años, y el pueblo polaco recuperó la nación polaca.

Fuente: Derechadiario.com.ar

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