Redacción BLes– Según un informe interno de la tan cuestionada empresa de telecomunicaciones china, Huawei, ha probado un software de vigilancia y reconocimiento facial que permite alertar a las autoridades del Partido Comunista Chino (PCCh) cuando identifica a musulmanes uigures.

Acorde al informe al que tuvo acceso The Washington Post, la empresa de telecomunicaciones trabajó durante el 2018 junto a la empresa de reconocimiento facial de origen chino, Megvii, a fin de probar un sistema de cámara de inteligencia artificial que podría escanear rostros entre una multitud de gente y estimar la edad, el sexo y la etnia de cada persona.

El testeo fue configurado para lograr que en caso de detectar el rostro de una persona perteneciente al grupo minoritario uigur, suene una alarma en las fuerzas de seguridad alertando sobre la existencia de la persona.

La minoría musulmana uigur está siendo en la actualidad brutalmente perseguida por el PCCh. Hay mucha información y demandas sobre los abusos, que incluyen el trabajo esclavo en campos de concentración, abortos forzados y la destrucción cultural. Estas atrocidades han sido denunciadas durante años por uigures exiliados y defensores de derechos humanos.

El Departamento de Estado, el Consejo de Seguridad Nacional y el Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. Están considerando información para respaldar la declaración de genocidio uigur, tal como informo The BL oportunamente.

La tecnología de vigilancia representa solo uno de los elementos de una ofensiva más amplia contra las libertades religiosas y políticas de los uigures en China y también de otras minorías como los practicantes de la disciplina espiritual Falun Gong, brutalmente perseguida desde hace 20 años.

Millones de uigures están recluidos en campos de trabajo en el oeste de China, donde a menudo son sometidos al control poblacional mediante el aborto obligado, condiciones de trabajo brutales y la renuncia forzada a su fe. 

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El informe publicado por Huawei, indica que la firma ha contribuido al desarrollo, proporcionando los servidores, cámaras, infraestructura de computación en la nube y otras herramientas, para el desarrollo del cuestionado sistema de vigilancia.

Los sistemas de detección facial, que actualmente ya funcionan en China siguen siendo una gran preocupación para defensores de derechos humanos en todo el mundo. Los datos obtenidos son de suma utilidad para el PCCh y su obsesión por mantener controlados todos los movimientos de sus ciudadanos.

Pero el paso que dio Huawei es mucho más polémico por tratarse del desarrollo de una tecnología destinada a la identificación de cierta minoría racial y cultural que actualmente está siendo perseguida y encarcelada por el PCCh.

El gobierno de la administración Trump, ha condenado abiertamente estas políticas autoritarias, y durante sus cuatro años de presidencia ha logrado muchos avances para detener los atropellos de empresas de origen chino de este tipo. 

En agosto del 2019 el presidente Trump expresó públicamente que EE. UU. no haría negocios con Huawei, argumentando que la firma implica un enorme peligro para la seguridad nacional de los Estados Unidos. 

Además de prohibir la entrada de Huawei a los Estados Unidos, la administración Trump presionó a sus países aliados en tomar las mismas medidas e incluso en echarlos del país en caso que ya se encuentren trabajando.

Canadá, Japón, Reino Unido y próximamente Alemania lograron sacarse de encima a Huawei de sus fronteras.

Andrés Vacca – BLes.com