Redacción BLesLuego de que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA, por la sigla) informara el mes pasado que Irán tenía 84,3 kg de uranio enriquecido al 20%, el jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán, Mohammad Eslami, anunció que ya poseía más de 120 kg. 

Esta cantidad equivale al 77% de los 155 kg necesarios para armar una bomba nuclear, de acuerdo con los cálculos de Instituto Judío para la Seguridad Nacional de América (JINSA, por la sigla en inglés), según Jerusalem Post del 10 de octubre.  

Si Irán avanzara en la producción de uranio de esas especificaciones al mismo ritmo del último mes, en poco tiempo obtendría los 35 kilos faltantes, pasando así a ser parte del club de los pocos países que poseen un arsenal atómico. 

El JINSA declaró: “La afirmación de Irán, en junio, de haber producido 108 kg a un ritmo medio de 40 kg/mes durante las tres semanas anteriores fue provocativamente exagerada”.

Y agregó: “convirtiéndo parte de ellas en uranio metálico, lo que, aunque es preocupante porque este proceso es uno de los pasos hacia un arma nuclear, significa que este material ya no puede utilizarse para enriquecer material fisible”.

En septiembre, el OIEA reclamó a Irán por bloquear su acceso e inutilizar algunos de sus equipos de vigilancia nuclear, a lo cual este país respondió que esas interferencias se debieron a que sus instalaciones nucleares ubicadas en Karaj fueron atacadas y dañadas por el Mossad, una de las agencias de inteligencia de Israel.

Los avances de Irán han sido gigantescos tras la desactivación de los acuerdos internacionales que le prohibían enriquecer uranio más allá del 3,67%, con la excepción de sus actividades en el reactor de investigación.

Mientras la comunidad internacional intenta disuadirlo de seguir enriqueciendo uranio por encima de los niveles permitidos, sus autoridades parecen eludir las respuestas directas y claras.

En este sentido, la administración Biden busca reanudar un acuerdo nuclear con Irán, y la primera condición de este país es que le liberen 10.000 millones de dólares de los fondos congelados de Teherán, la capital.

“Los estadounidenses trataron de ponerse en contacto con nosotros a través de diferentes canales (en la Asamblea General de la ONU) en Nueva York, y les dije a los mediadores que si las intenciones de Estados Unidos son serias, entonces se necesitaba una indicación seria … liberando al menos 10 mil millones de dólares de dinero bloqueado”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Hossein Amirabdollahian, en la televisión estatal.

Por otro lado, para un diplomático de alto nivel la estrategia de Irán consistiría en ganar tiempo: “Sin duda, Irán está ganando tiempo y, mientras tanto, continuará mejorando su programa nuclear para ganar influencia política”, según dijo a Politico bajo la condición de anonimato

El diplomático también advirtió que Irán podría aventurarse a plantear exigencias más ambiciosas a Estados Unidos.

Recogiendo la reciente secuencia de rencillas diplomáticas, como la caótica retirada de Afganistán o el desacuerdo con Francia por la cancelación de un contrato de submarinos, podrían considerar a EE. UU. como “débil”.

“Lo más probable es que Irán solo vuelva a la mesa en Viena si Occidente hace un gesto de buena voluntad o hace ciertas concesiones a Irán”, dijo el diplomático.

  José Hermosa – BLes.com

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