Redacción BLes – Líderes de la Unión Europea firmaron la semana pasada el “Acuerdo General sobre Inversiones” con el régimen chino a pesar de las advertencias de parlamentarios y en un momento en que el PCCh está bajo un intenso escrutinio por su rol en la pandemia y su récord de violaciones a los derechos humanos.

En una entrevista con Breitbart, el fundador de Hong Kong Watch, Benedict Rogers expresó su decepción con los líderes de la Unión Europeo por su falta de ética a la hora de hacer negocios.

“Justo en un momento en que la gente por fin se está despertando a los peligros del PCCh, después de un año en el que el mundo entero ha sufrido una pandemia mundial causada, al menos en parte, por la mendacidad y la represión del PCCh, y en un momento en que cada vez más expertos acusan al PCCh de cometer genocidio contra los uigures, no es el momento de hacer tales acuerdos, especialmente sin ninguna salvaguardia de los derechos humanos en ellos”, dijo Rogers.

El acuerdo, que se ha caracterizado como la primera etapa de la cooperación entre Europa y China, se dice que pavimentará el camino para el comercio de 120.000 millones de euros anuales entre los dos miembros.

Sin embargo, algunos funcionarios objetaron el acuerdo citando principalmente el amplio uso del trabajo forzado en China, especialmente en la región de Xinjiang, donde se concentra la minoría musulmana de los uigures.

“No podemos facilitar la inversión en China si no nos comprometemos a abolir el trabajo forzado”, dijo Franck Riester, ministro delegado de comercio en el Ministerio de Asuntos Exteriores francés, en una entrevista con Le Monde.

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Por su lado, el Parlamento Europeo aprobó una resolución el pasado 17 de diciembre, pidiendo que “China debe poner fin a los planes de trabajo forzado y a los encarcelamientos masivos de las minorías étnicas”.

Supuestamente, el régimen chino habría acordado hacer los cambios necesarios para adecuarse a los convenios de la Organización Mundial del Trabajo que prohíben el uso de trabajo esclavo y establecen los derechos de los trabajadores para formar un sindicato.

No obstante, según la web oficial de la Organización Mundial del Trabajo, China es miembro desde el 2001, entonces no queda claro como es que los líderes europeos confían o piensan que Beijing va a cambiar algo que viene practicando desde hace décadas o que el Partido Comunista chino no está al tanto de estos supuestos convenios de la ONU, que claramente los viola a voluntad.

El líder conservador británico, Nigel Farage, usó su cuenta de Twitter para celebrar la reciente separación del Reino Unido del bloque europeo, y apuntó contra el régimen chino:

“El próximo gran desafío es, en cierto modo, es un desafío aún mayor que el de la Unión Europea, una mayor amenaza a nuestra independencia, nuestra forma de vida, nuestra libertad. Y es China.”

Farage dijo que Brexit fue el proyecto de su vida, y contestando a las preguntas de sus seguidores sobre cuál era su próximo objetivo, dijo: “Mi próxima campaña es asegurarme de que la gente entienda, quiénes son los chinos, qué es el partido comunista, qué le hace a su propia gente, qué quiere hacer al resto del mundo”.

“Tenemos que despertar a la amenaza que representa China… Mi próxima campaña es asegurarme de que ya no dependemos de China”, celebró Nigel.

Álvaro Colombres Garmendia – BLes