GINEBRA (Reuters) – El asesor humanitario de la ONU para Siria instó el jueves a las potencias mundiales a que ayuden a organizar la evacuación de 500 personas, incluidos 167 niños, de Ghouta Oriental, un sitiado suburbio de Damasco, asegurando que el tema se ha convertido en una “emergencia humanitaria”.

Jan Egeland dijo que nueve personas han muerto en las últimas semanas mientras se espera el permiso del gobierno sirio para evacuar a enfermos y heridos con dirección a hospitales situados a menos de una hora en auto de la capital.

Según Egeland, Rusia e Irán, así como Estados Unidos y Francia, se comprometieron a ayudar durante la reunión humanitaria semanal.

“Sería increíble si no pueden lograr una simple evacuación, sobre todo de mujeres y niños, a 40 minutos en auto de Damasco”, comentó Egeland en una conferencia de prensa en Ginebra. “Estamos listos, estamos dispuestos a ir, podemos lidiar con la seguridad. Tenemos todas las herramientas disponibles, necesitamos luz verde”, afirmó.

Una institución que supervisa el conflicto bélico y un testigo aseguraron que el miércoles cayeron decenas de bombas de mortero en Ghouta, último bastión importante cercano a Damasco, a pesar de la tregua de 48 horas propuesta por Rusia para coincidir con el inicio de las conversaciones de paz en Ginebra.

“Ghouta Oriental, aledaña a Damasco, es el ojo del huracán, el epicentro de este conflicto. Ahora mismo hay 400.000 personas allí”, comentó Egeland.

En los dos últimos meses, convoys de la ONU han entregado suministros a 68.000 de los 400.000 civiles atrapados, señaló. Entre ellos había 7.000 atendidos esta semana, en el transcurso del alto el fuego impulsado por Rusia.

“No haber sido capaces de llegar a la mayoría de las áreas de Ghouta Oriental desde hace meses ha generado sin duda una situación catastrófica”, declaró Egeland.