Este domingo 6 de marzo un brutal atentado marcó la vuelta de las operaciones de ISIS en Siria, después de varios meses sin ataques grandes.

Tal vez aprovechándose que Rusia, principal garante de seguridad en Siria, está distraída en Ucrania, el Estado Islámico en Siria (ISIS) anunció su regreso a actividades con un brutal ataque producido en las cercanías de la ciudad de Palmira.

El atentado se cobró 15 bajas confirmadas y posiblemente varias más, aún no confirmadas, de soldados de las Fuerzas Armadas de Siria, que responden directamente a Bashar al-Assad. Muchos más resultaron gravemente heridos.

Con armas bastante avanzadas, ISIS realizó este domingo 6 de marzo una emboscada a un convoy militar sirio que salía de la ciudad. El combate fue corto y tomó a los soldados por sorpresa, y los terroristas lograron una apabullante victoria.

La ciudad de Palmira, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, fue capturada por la organización terrorista en 2015, pleno pico de la guerra civil. Desde ese entonces, llevaron a cabo múltiples ejecuciones públicas, saquearon las riquezas económicas y explotaron monumentos históricos.

Sin embargo, en marzo de 2016, la ciudad fue recuperada en favor del régimen de Bashar Al-Assad, con un contingente militar liderado por Rusia.

No obstante, Palmira volvió a caer en manos del ISIS en diciembre de ese mismo año, hasta que fue recapturada definitivamente en enero de 2017 por las fuerzas gubernamentales, nuevamente con ayuda de Rusia.

Desde entonces, tropas sirias patrullan las calles de la ciudad constantemente, y también cuentan con apoyo ruso, aunque este soporte es cada vez menor, especialmente desde que su atención fue puesta en Europa.

Desde principios del 2022, 61 soldados afines al régimen de Bashar Al-Assad o pertenecientes a milicias pro iraníes activas en el país han perdido la vida a causa de atentados llevados a cabo por ISIS, aunque este fue el ataque más grande (en magnitud del ataque y cantidad de bajas) de la organización yihadista en por lo menos dos años.

A pesar de que se declaró la victoria sobre la entidad en 2019, acabando con el último bastión oficial que los fundamentalistas islámicos sostenían en Siria, ISIS continúa lanzando ataques por medio de “células durmientes” escondidas en el amplísimo desierto sirio, que se extiende desde las afueras de Damasco, capital del país, hasta la frontera con Irak, al este.

El pacto al que había llegado el ex presidente Donald Trump con su homólogo ruso Vladimir Putin era que los rusos no interferían en Ucrania mientras que los estadounidenses le dejaban Siria a Rusia. Un entendimiento que duró desde 2017 y 2021, y se cayó completamente cuando Joe Biden llegó a la Casa Blanca.

Ahora, no solo hay conflicto en Ucrania por el avance ilegal de Rusia sobre el territorio ucraniano, si no que vuelve el caos a Siria, mientras Biden aprueba nuevos envíos de tropas a suelo sirio, con más de 900 uniformados, cazas y tanques en el país.

Fuente: La Derecha Diario

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