El jihadismo no da respiro. Tras los brutales ataques durante Ramadán, los grupos terroristas palestinos lanzan una nueva ola de atentados contra civiles israelíes.

Luego de la ola de atentados de abril por Ramadán, que dejó un saldo de 15 israelíes asesinados, las autoridades del gobierno esperaban un periodo de paz, pero el jihadismo islámico sigue más brutal y sangriento que nunca.

En los últimos 7 días, 3 atentados cometidos por terroristas palestinos han vuelto a poner al país en vilo, mientras el gobierno de Naftali Bennett, que está al borde de quebrarse y llamar elecciones anticipadas, atraviesa un momento de crisis.

El primero de esta última semana ocurrió en Elad, en el centro de Israel, el pasado 5 de mayo. El ataque dejó tres ciudadanos israelíes asesinados y cuatro heridos, y testigos en la escena del crimen de esta ciudad de mayoría judía ultraortodoxa vieron al menos a dos asaltantes, uno con un arma de fuego y otro con un hacha o cuchillo grande.

El ataque coincidió con la celebración del Día de la Independencia de Israel. Las autoridades han pedido a los habitantes de Elad que permanezcan en sus casas mientras se normaliza la situación.

Tres días después, el pasado 8 de mayo, un palestino empezó a atacar a los transeúntes en Jerusalén con un cuchillo hasta que fue abatido por las fuerzas de seguridad. Una sola persona resultó herida de gravedad, un policía fronterizo de 24 años.

El ataque ocurrió cerca de la Puerta de Damasco, en la Ciudad Vieja. El terrorista, identificado como un residente de Ramalá, a cargo de la Autoridad Palestina, y de tan solo 19 años, no murió tras ser impactado por no menos de 5 balas. Fue evacuado al Centro Médico Hadassah Mount Scopus y se encuentra en estado grave, pero vivo.

Por último, este domingo por la noche, un terrorista árabe fue asesinado por la policía fronteriza cuando intentaba infiltrarse en la ciudad de Tekoa, en el área de Gush Etzion, al sur de Jerusalén.

El terrorista trepaba una valla frente a la casa de un miembro del equipo de respuesta rápida de la ciudad. El residente vio al terrorista y le ordenó que se detuviera. Después de que el terrorista lo ignoró, el residente abrió fuego y mató al terrorista.

Las fuerzas de seguridad israelíes fueron enviadas a Tekoa y lanzaron un barrido de seguridad en el área circundante, en busca de cualquier otro terrorista potencialmente involucrado en la infiltración abortada.

Los funcionarios locales han pedido a los residentes que permanezcan en sus casas hasta que las fuerzas de seguridad hayan verificado que se ha eliminado la amenaza. Tras los ataques, Israel permanece en estado de alarma y estima que los ataques no van a parar en el corto plazo.

Fuente: derechadiario.com.ar

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