El presidente de Francia Emmanuel Macron anunció el lunes que aumentará en cien euros el salario mínimo de los franceses y prometió tomar “toda medida necesaria” para restablecer el orden tras la “inaceptable” violencia suscitada durante las protestas.

El mandatario además prometió en su discurso, reducir impuestos y exhortó a las corporaciones a dar bonos a sus empleados. En lo particular afirmó que derogaría un aumento de impuestos que hubiera afectado a la gente de menores recursos y a los pensionados.

Macron, asumiendo un tono gentil y calmado, reconoció “la rabia y la indignación” de los ciudadanos por el alto costo de vida, pero advirtió que “no habrá consideración” con los responsables de la reciente violencia.

Macron condena la violencia y aumentará el salario mínimo tras protestas de los "chalecos amarillos" en Francia. (AP Foto/Michel Euler, archivo)
Macron condena la violencia y aumentará el salario mínimo tras protestas de los “chalecos amarillos” en Francia. (AP Foto/Michel Euler, archivo)

Afirmó además que no “hay furia que justifique” las agresiones contra policías y negocios, puesto que esos sucesos amenazan la libertad en Francia. El discurso tuvo lugar después de protestas radicalizadas y violentas contra su gobierno y un silencio que agravó la furia.

Macron se ha visto forzado a actuar luego de cuatro semanas de protestas que comenzaron en provincias atribuladas y se extendieron a disturbios en la capital que han sacudido el país asustando a turistas e inversionistas extranjeros.

Consecuentemente anunció una serie de medidas para reducir impuestos y estimular el poder adquisitivo de las masas que sienten que su presidencia ha favorecido a los ricos.

El discurso televisado representó sus primeras declaraciones públicas en más de una semana. Macron se reunió el lunes en el palacio presidencial con políticos locales y nacionales, sindicatos y representantes empresariales para escuchar sus preocupaciones. 

En un intento por apaciguar a los inconformes, la semana pasada, Macron canceló un alza al impuesto a los combustibles —el punto que desató las protestas a mediados de noviembre— pero la medida fue considerada “un poco tardía”.

Las exigencias para que Macron renuncie a la presidencia proliferaron el sábado, el cuarto fin de semana de protestas multitudinarias. Para muchos manifestantes, el presidente es arrogante y está desconectado de los franceses de la calle.

Con información de AP

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