Redacción BLes – Empresas privadas israelíes están comenzando a rechazar inversiones chinas en medio de las tensiones entre Estados Unidos y el gigante asiático, reveló un experto. 

Simon Weintraub, un abogado de Tel Aviv que representa a compañías israelíes en negociaciones con inversores chinos, explicó al medio NPR que las inversiones en nuevas empresas tecnológicas israelíes, que se dispararon hace unos años en el sector de la ciberseguridad, la salud digital y la tecnología automatizada de automóviles, están cayendo. 

“Recibimos solicitudes probablemente un par de veces al mes de nuevos acuerdos de inversión, la mayoría de los cuales se concretan”, dijo Weintraub.

[Estados Unidos endurece las sanciones contra grupos terroristas]

Sin embargo, explicó que ahora las empresas israelíes están comenzando a rechazar ofertas de inversión procedentes de China por temor a quedar aislados de negocios con empresas estadounidenses que, por seguridad, no compartirían información confidencial o sensible en caso de tener inversores chinos. 

Los funcionarios estadounidenses han advertido que el acceso de China a tecnología punta israelí en el sector privado puede ser aprovechado por el ejército chino ayudándole a competir directamente con EE. UU. 

[Israel acusa a Irán de tener instalaciones secretas con armas nucleares]

El subsecretario de Defensa de Estados Unidos para Política, John Rood, dijo en una conferencia de seguridad en Herzliya, Israel, este verano que “los chinos han mostrado interés en la tecnología israelí”. 

“En algunas áreas donde China ha realizado inversiones o llevado a cabo actividades en todo el mundo, los servicios de seguridad han seguido o han sido parte de esos tratos”, agregó Rood. 

Estados Unidos endureció las restricciones a las inversiones chinas en tecnologías estadounidenses sensibles, como la computación cuántica y la inteligencia artificial, y ha estado instando a los aliados a hacer lo mismo, según explica el medio Axios.

“En nuestra opinión, la inversión extranjera en Israel, como la inversión extranjera en los Estados Unidos, debe realizarse dentro de los límites de estructuras reguladoras sólidas que garanticen que todas las empresas que inviertan en Israel lo hagan de manera responsable, de conformidad con las prácticas internacionales”, dijo la portavoz del departamento de Estado estadounidense Morgan Ortagus a NPR.

“La inversión extranjera debería beneficiar al pueblo de Israel, no socavar la seguridad nacional israelí”, agregó en referencia a la gran preocupación de la administración Trump sobre los vínculos que existen entre las empresas tecnológicas chinas y el régimen comunista totalitario del Partido Comunista Chino (PCCh). 

La amenaza del régimen comunista chino

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, advirtió al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en marzo que la cooperación de defensa e inteligencia entre ambos estados podría verse perjudicada si Israel no actúa de forma contundente respecto a China, de acuerdo con Axios.

Las relaciones económicas entre Israel y China datan de 1979 aunque los vínculos diplomáticos oficiales no se formalizaron hasta 1992. En la década de los 2000 Israel vendió drones armados y sistemas de radar a China provocando las protestas de Estados Unidos, explica Bloomberg. 

La inversión china en el sector tecnológico en Israel aumentó vertiginosamente los últimos años hasta llegar a una cuarta parte de todos los fondos recaudados por estas empresas en el tercer trimestre del año pasado. 

Además, la construcción del puerto de Haifa que el ejecutivo de Benjamín Netanyahu concedió a una empresa estatal china con derecho de explotación de 25 años, es un punto de tensión entre Israel y EE. UU. debido a la cercanía de este con otro puerto utilizado por la Sexta Flota de la Armada norteamericana, según Bloomberg. 

El experto en China Michael Pillsbury aseguró en su libro La Maratón de Cien Años que la estrategia del régimen de Beijing con el macro proyecto de la Franja y la Ruta, donde se enmarca la construcción del puerto de Haifa, tiene una doble finalidad. 

De un lado asegura el control del régimen comunista del PCCh sobre infraestructuras estratégicas de transporte en todo el mundo, asegurando no solo que sus comunicaciones y tránsito de personas y mercancías no se verán obstaculizados, sino que podrán controlar quién puede acceder a estos puntos geoestratégicos y quién no. 

Por el otro, inspirándose en antiguas estrategias militares del período de los Estados Combatientes de la antigua China, el PCCh provoca el distanciamiento de Estados Unidos de sus aliados históricos, como el estado de Israel o la Unión Europea, en un intento de aislar a la actual potencia hegemónica y debilitarla para eventualmente ocupar su lugar. 

La administración Trump, consciente de esta estrategia ejerce presión y advierte a sus aliados: “Si ciertos sistemas funcionan en ciertos lugares, los esfuerzos de Estados Unidos para trabajar junto a usted serán más difíciles, y en algunos lugares no podremos hacerlo”, dijo el secretario de Estado Mike Pompeo en una reciente entrevista con la televisión israelí, según Axios.

“El intercambio de inteligencia podría reducirse, la ubicación conjunta de las instalaciones de seguridad podría reducirse, queremos asegurarnos de que los países entiendan esto y conozcan los riesgos”, agregó. 

Sigue leyendo:

. Israel acusa a Irán de tener instalaciones secretas con armas nucleares.

. Estados Unidos endurece las sanciones contra grupos terroristas.

. Irán amenaza: Europa salva el acuerdo nuclear o seguirá enriqueciendo uranio.

Le puede interesar: Clinton-China: La verdadera colusión (Parte 1)

videoinfo__video2.bles.com||732de8603__