Redacción BLes – Zhang Zhiqin es una mujer originaria de la ciudad de Fushun en la provincia de Liaoning, China. Ella fue brutalmente perseguida a lo largo de 9 años por el régimen comunista chino solo por negarse a renunciar a su fe en la disciplina espiritual conocida como Falun Dafa o Falun Gong.

La Sra. Zhang, al igual que muchos practicantes de la antes mencionada disciplina espiritual de la escuela Buda, vivió en carne propia el intenso sufrimiento que ha ocasionado el régimen comunista chino luego de que se instaurara la persecución en China contra Falun Dafa en el año 1999.

La Sra. Zhang Zhiqin
La Sra. Zhang Zhiqin

De acuerdo con el sitio web Minghui, conocido por documentar el fenómeno de persecución en China contra los simpatizantes de Falun Dafa, la Sra. Zhang fue enviada por primera vez a un campo de trabajo forzado en 2001 luego de que alguien la denunciara por repartir volantes de la disciplina espiritual.

Ella permaneció confinada por dos años en el campo de trabajo de Wujiabao y allí por poco pierde la vida luego de que un guardia ebrio la golpeara brutalmente, afectándole seriamente el cráneo y un pulmón. “Me agarró el pelo, me abofeteó el rostro y me pateó repetidamente. Me caí y él siguió pisándome la cabeza. Rompió una silla de madera luego de aplastarla contra mí”, comentó la Sra. Zhang a Minghui.

[Encontraron muerta y con signos de violación a una menor que estaba desaparecida desde el sábado en México]

De acuerdo con su testimonio, ella fue arrastrada a otra habitación por dos guardias, hasta allí llegó Wu Wei, el carcelero que la había ultrajado anteriormente, allí él agarró tablas de madera para golpearla, la amenazó con llevarla directamente hasta la morgue si no renunciaba a su fe en Falun Dafa.

La Sra. Zhang se desmayó y fue trasladada hasta el segundo hospital de Fushun, ella contó a Minghui: “Una reclusa me trajo una mortaja (sábana con la que envuelven los cadáveres), porque el médico estaba esperando para anunciar mi muerte. Estaba tan hinchada en ese momento que no podía inyectar el líquido intravenoso”, explicó.

La Sra. Zhang estaba cubierta de moretones y hasta le dolía respirar, ella había perdido gran parte de su cabello y tenía el cráneo maltrecho, tenía su cara desfigurada y además se había quedado sorda. Tenía la entrepierna tan hinchada que no podía orinar, ella debía recibir ayuda para hacer sus necesidades.

De acuerdo con su relato brindado a Minghui, Una enfermera le había dicho que sus órganos internos estaban dañados y que además tenía una falla renal en uno de sus riñones. Estaba soportando un dolor tan agudo que trató de terminar con todo desconectando el catéter intravenoso, sin embargo un guardia se enteró y le golpeó el rostro hasta que solo se veía la sangre en su cara, pasó seis meses en una cama.

“Después de eso necesité ayuda para levantarme de la cama y hacer mis necesidades. No podía enderezar la espalda ni una de las piernas porque el tendón de la rodilla derecha estaba roto”, dijo la Sra Zhang.

Ella mencionó además que fue inmovilizada por nueve días mientras estaba aislada en una celda, con los brazos abiertos y su cuerpo tocando la pared, y si se atrevía a moverse o se quedaba dormida, los carceleros que la monitoreaban la levantaban a patadas.

Practicantes de Falun Dafa en Brisbane, Nueva Zelanda llevan a cabo una demostración pública realizada en el 2004 para exponer los brutales sometimientos y torturas que padecen queines practican en China / Imagen minghui.org
Practicantes de Falun Dafa en Brisbane, Australia, llevan a cabo una demostración pública realizada en el 2004 para exponer los brutales sometimientos y torturas que padecen los practicantes en China por el régimen comunista chino / Imagen minghui.org

Según cuenta a Minghui, ella regañó a unos prisioneros por agredirla sexualmente y eso provocó que le taparan la boca, la agarraran del pelo y la abofetearan. “Estuve en la misma posición durante nueve días, durante los cuales se me permitió estar en cuclillas por unos minutos cuando iba a comer la comida que me daban, un panecillo con caldo de verduras”.

[El hijo del presidente Trump sorprende con un notorio cambio físico tras meses de ausencia]

La Sra. Zhang relató que en día la llevaron a ella y a otros seis practicantes de Falun Dafa hasta una habitación en donde comenzaron a electrocutarles el rostro con picanas eléctricas.

Ella sentía como si varias agujas se le clavaran en el rostro una vez que los dispositivos eléctricos hacían contacto con su cara. Uno de los practicantes con los que estaba en aquella habitación terminó con la cara desfigurada, según contó a Minghui.

Horas después llegó un guardia portando un bate de goma de 45 centímetros con el que los golpeó durante horas. La Sra Zhang cuenta que un guardia quería su reloj de pulsera y una vez que se negó comenzó a golpearla salvajemente, luego de tirarla a la parte superior de una litera, su cuerpo quedó lleno de heridas y su cuello lesionado.

Tras dicho episodio, la señora Zhang dijo que inició una huelga de hambre para protestar por los maltratos pero sólo consiguió que la confinaran en una celda en completa soledad. “Me pusieron en una celda de aislamiento de unos 2 metros cuadrados sin nada dentro. Hacía mucho frío en invierno y mucho calor en verano”, afirmó en su testimonio.

Después expresó: “Comí e hice mis necesidades en ese espacio y no se me permitió cambiarme de ropa ni limpiarme. Desarrollé sarna. Las autoridades me obligaron a desnudarme y exponerme al sol durante horas. Un practicante que padeció la misma tortura sufrió un golpe de calor”.

Una vez que cerraron el campo de trabajo de Wujiabao señala que la trasladaron hasta el campo de trabajo de Masanjia en Shenyang, allí los prisioneros con el permiso de los guardias la esposaron y luego la colgaron de una tubería por dos semanas. De acuerdo con Minghui, sólo la bajaron en un breve lapso de tiempo para darle la comida, la tortura llevó a que la carne de una de sus muñecas se desgarrara.

Recreación de la tortura: Colgado de las esposas
Recreación de la tortura: Colgado de las esposas

En otra ocasión la Sra Zhang fue atada por las piernas y los hombros de tal modo que sus brazos quedaban detrás de la espalda y sus piernas estaban cruzadas, “ Me sentaron en el piso mojado de un baño. El dolor insoportable en mi espalda me impedía sentarme derecha y sudaba profusamente. Esto duró tres días hasta que los prisioneros pensaron que me estaba muriendo y me llevaron a la clínica del campo”. Ella rechazó cualquier medicamento que le intentaban suministrar por lo que provocó la ira de los guardias.

La Sra Zhang fue trasladada por cinco guardias a una sala que estaba llena de instrumentos de tortura, según indicó a Minghui en su relato, la pusieron de pie sobre algo que parecía una balanza electrónica y sintió un dolor intenso por todo su cuerpo, luego la sentaron en una silla de hierro y ataron sus extremidades, luego una insoportable corriente pasó nuevamente por todo su cuerpo, el cual terminó con varios espasmos.

Según cuenta a Minghui, después de dos años de tortura ella pudo ser liberada, sin embargo estaba en un estado tan demacrado que su hija no la reconoció, tenía la mirada perdida y estaba parcialmente sorda, su figura no era la misma pues su peso estaba por debajo de lo normal, por su parte su hija y su marido no pararon de llorar.

La noche del 31 de marzo del 2009 fue nuevamente detenida, el policía que la retuvo la maltrató físicamente e intentó extorsionarla gritándole: “¡Haz que tu familia traiga 50.000 yuanes y te dejaré ir!”. Una vez la llevaron hasta la comisaría de Xiaodongmen, los oficiales la maltrataron, la esposaron y la colgaron de las esposas en una jaula de metal durante 3 días.

El 2 de abril fue llevada a un centro de detención en la ciudad de Shenyag y el 26 de junio estuvo ante un tribunal del distrito de Dadong, en donde fue juzgada y sentenciada a siete años de prisión.

Una vez que fue trasladada a la prisión de mujeres en Liaoning, un capitán le sugirió escribir una renuncia a Falun Dafa, ella se negó y de ese modo fue llevada hasta una celda de aislamiento en donde sólo podía pararse, ponerse de cuclillas o sentarse en un pequeño banco que hizo que la carne de sus glúteos se ampollara y se abriera, causándole úlceras.

Fue vigilada las 24 horas para evitar que se quedara dormida, si lo hacía sería golpeada hasta que se despertara. Luego de tres meses ella aún se negaba a renuncia a Falun Dafa. De esa manera finalmente la dejaron libre, según informó Minghui.

La Sra Zhang dice: “Con una fe fuerte en Falun Dafa, sobreviví a los años infernales en la prisión. Después de ser liberada en 2016, mi esposo se divorció, ya que estaba cansado de vivir en constante temor y preocupación”.

“Mi madre falleció seis meses antes. Según mi padre, ella me esperaba todos los días sentada en una roca y no cerró los ojos cuando murió”, añadió la señora Zhang.

“Un año después, mi padre también falleció”, concluyó su relato.

Qué es Falun Dafa

Falun Dafa es una disciplina de cultivación refinamiento del cuerpo y la mente que pone énfasis en el automejoramiento del carácter moral de la persona a través de los principios de Zhen Shan Ren (Verdad, Compasión y Tolerancia) y ejercicios suaves de meditación.

En la actualidad Falun Dafa es popular en más de 120 países al rededor del mundo debido a los beneficios que tiene para la mente y el cuerpo
En la actualidad Falun Dafa es popular en más de 120 países alrededor del mundo debido a los beneficios que tiene para la mente y el cuerpo

Desde el año 1999 esta disciplina de la escuela Buda ha sido perseguida por el régimen comunista chino que condena a quienes realizan la práctica con distintas formas de tortura para que renuncien a su fe. Al día de hoy es un fenómeno que dada su naturaleza violenta, represiva e irracional, llama la atención de la comunidad internacional y expertos en derechos humanos para expandir las investigaciones y abogar por su fin.

También te puede interesar: “Aún estaba vivo”: Médico revela la sustracción de órganos a practicantes de Falun Dafa en China.

videoinfo__video2.bles.com||aebedd5f0__