Redacción BLes – Mientras Beijing aumentaba rápidamente su presencia militar en la zona de defensa aérea de Taiwán este mes, la agencia de noticias controlada por el Partido Comunista chino (PCCh) encabezó conversaciones hostiles con los países que quisieran interferir.

“No sigan jugando con fuego”, escribió el lunes 4 de octubre el medio estatal chino Global Times.

Una vez más, la agencia de noticias se escudó en las amenazas de guerra para que las naciones dejaran de apoyar a Taiwán. Emplearon la misma estrategia cuando Estados Unidos quiso investigar el origen de COVID-19.

“… se ha convertido cada vez más en la nueva opinión pública dominante en la China continental que ésta debe hacer preparativos serios basados en la posibilidad de un combate”, añadió.

El lunes también marcó la llegada de casi 150 aviones militares de Beijing que aparecieron en la zona de defensa de Taiwán este mes. Un número récord que Chiu Chui-cheng, la portavoz del Consejo de Asuntos del Continente de Taiwán, observó como las peores tensiones en cuatro décadas.

Global Times no reconoció la actividad como tal. En su lugar, tergiversó para decir que el Partido Democrático Progresista (DPP) y Estados Unidos estaban tratando de unir a Taiwán en su estrategia Indo-Pacífica contra China.

“Nunca se permitirá que las fuerzas secesionistas de la isla separen a Taiwán de China bajo cualquier nombre o por cualquier medio, y, no se permitirá que la isla actúe como un puesto de avanzada de la contención estratégica de Estados Unidos contra China”, escribió Global Times.

La agencia de noticias repitió su versión de la tensión en Taiwán en Twitter:

“Ya que las autoridades de Taiwán se están preparando para la guerra, veamos si Australia está dispuesta a acompañar al régimen separatista de Taiwán para convertirse en carne de cañón”, escribió.

El medio de comunicación del PCCh continuó con las advertencias el martes en otro artículo.

“No hay ninguna fuerza en el mundo cuya voluntad de ‘defender a Taiwán’ sea más fuerte que la voluntad de China de luchar contra la secesión y lograr la reunificación”, afirmaba.

Taiwán se separó del continente cuando los comunistas tomaron el poder en 1949. Aunque la isla se identificó como independiente de China, Beijing siguió viéndola como una provincia renegada.

Durante décadas, Estados Unidos aceptó la política de “una sola China”, según la cual reconoce a China en lugar de a Taiwán solo si se resolvía el futuro de la isla de forma pacífica.

Mientras tanto, parte del acuerdo permitía a Estados Unidos ayudar a Taiwán a defenderse para mantener la estabilidad en la zona del Pacífico Occidental.

El presidente Joe Biden dijo el martes que tanto él como el presidente de China, Xi Jinping, han acordado que los dos gobiernos seguirán ajustándose a ese acuerdo de larga duración.

“He hablado con Xi sobre Taiwán. Estamos de acuerdo… vamos a respetar el acuerdo de Taiwán”, dijo Biden.

La presidente de Taiwán, Tsai Ing-wen, advirtió a los líderes mundiales que su caída en manos del régimen comunista chino tendría consecuencias “catastróficas” para la paz en Asia.

“Y deberían recordar que si Taiwán cayera, las consecuencias serían catastróficas para la paz regional y el sistema de alianzas democráticas”, declaró Tsai, según Reuters. “Sería una señal de que en la actual contienda mundial de valores, el autoritarismo tiene la ventaja sobre la democracia”.

A pesar de su deseo de una cooperación pacífica, estable, predecible y mutuamente ventajosa con Beijing, Tsai dijo que el PCCh la ha rechazado repetidamente.

Laura Enrione – BLes.com

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