Varios medios británicos revelaron que los terroristas musulmanes apresados han tomado las cárceles, estableciendo tribunales judiciales con la Ley Sharia y convirtiendo al Islam radical al resto de prisioneros.

El periódico inglés Daily Star reveló en una reciente investigación que una práctica que ya parece ser la norma en las cárceles británicas donde hay mayoría de musulmanes: tomar de facto el control de la prisión y establecer una red clandestina paralela, donde rige la Ley Sharia.

Según el medio, al igual que sucede con los inmigrantes musulmanes que cometen delitos a diario en la vía pública, el gobierno británico se rehúsa a tomar medidas contundentes contra esta práctica, a pesar de estar en conocimiento de lo que ocurre, por miedo a ser tildados de “islamófobos“.

El diario reveló que dos de las principales prisiones del Reino Unido, la HMP Belmarsh, una prisión de alto perfil que alberga terroristas que han puesto en peligro la seguridad nacional, especialmente jihadistas) y la HMP Whitemoor, que alberga prisioneros violentos y peligrosos), se encuentran siendo manejadas por musulmanes, que incluso establecieron tribunales internos que dictaminan la Sharia.

Algunos de los nombres de estos reos son conocidos, no solo en Gran Bretaña pero en todo el mundo. Por ejemplo, hoy en día en Belmarsh se encuentra encarcelado el británico-somalí Ali Harbi Ali, inmigrante ilegal yihadista culpable del asesinato del parlamentario conservador David Amess.

Por otro lado, en Whitemoor está Baz Hockton, un terrorista asesino en serie encarcelado desde los 16 años culpable de más de 30 cargos y ahora convertido al Islam radical dentro de la cárcel. Hockton y otro preso llevaron a cabo el primer atentado terrorista dentro de una prisión en la historia del país, hiriendo a 3 trabajadores carcelarios.

Cárceles tomadas por el Islam

El Daily Star relata que los prisioneros musulmanes imponen a sus propios “policías”, que no son más que presos árabes que se encargan de azotar y castigar (con trabajos como limpieza de celdas) a quiénes no cumplen las reglas islámicas, llegando incluso hasta a prohibirles usar las duchas y el comedor si no cumplen con la dieta halal (alimentos permitidos por la ley islámica).

Según el especialista anti-terrorista Jonathan Hall, muchas cárceles han sido tomadas por ciertos presos “carismáticos… caudillos árabes en su propia manera”. La sobrepoblación musulmana en las prisiones promovió una serie de mafias islámicas con una jerarquía interna, que tomó control de las partes más importantes de las cárceles.

Según Hall, el personal carcelario se ve imposibilitado de hacer su trabajo efectivamente ya que tienen miedo de tomar acciones que puedan llevar a que pierdan sus trabajos por la cultura de la cancelación, al no saber que cosas se les permite y cuáles no al tratar con musulmanes, y que podrían llevarlos a ser tildados de “islamófobos“.

Los presos que no son musulmanes, no les queda otra que decir que se convirtieron, y adoptar un estilo de vida islámico. Según este reporte, quienes no rezan todos los días o quienes no respetan la dieta halal son “juzgados” por estos “caudillos”, y luego reciben condenas. Todo esto mientras los guardiacárcel miran para otro lado.

Según el medio Daily Mail, esto ocurre por la sobrepoblación musulmana en cárceles, quienes se unen monolíticamente para imponer su religión a los demás presos, y convertir las prisiones en centros de adoctrinamiento yihadista.

Actualmente, el 5% de los ciudadanos británicos son musulmanes. Sin embargo, cometen más del 30% de los delitos, y comprenden casi el 15% de los prisioneros en prisiones regulares.

En las prisiones de máxima seguridad, el porcentaje que se eleva hasta el 20%. Por ejemplo, en la prisión de Whitemoor, mencionada previamente, casi el 50% de los delincuentes aseguran ser de la religión islámica.

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