Redacción BLes– El Secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, escribió un artículo para la revista religiosa First Things el 18 de septiembre, en el que insta a las autoridades del Vaticano a que usen su influencia para exponer la persecución religiosa del régimen comunista chino en una reunión inminente que mantendrían ambas partes este mes para renovar un polémico acuerdo, reportó Breitbart.

En el 2018 el Vaticano y el régimen comunista chino, firmaron un acuerdo que hasta el día de hoy sigue siendo secreto, pero lo que se conoce es que el Vaticano puede elegir algunos de los obispos para las diócesis en China y desde la firma de dicho acuerdo, el Vaticano ha logrado apenas mantener comunicaciones periódicas con Beijing. Sin embargo, el PCCh tiene la palabra final, y de los 100 obispos elegidos hasta fines de 2019, 69 fueron seleccionados por Beijing y solo 31 por el Vaticano, según American Magazine.

Ante la inminente renovación del acuerdo este mes, aunque la fecha no se ha anunciado y posiblemente se mantenga en secreto debido al rechazo que genera el acuerdo, el secretario de estado Mike Pompeo, un ferviente creyente, defensor de la libertad y de los derechos humanos, aprovechó la ocasión para recordar a las autoridades del Vaticano que el acuerdo hasta ahora no ha logrado nada esencial, y la ordalía que viven los creyentes de diversas religiones en China bajo la dictadura de Xi Jinping, ha empeorado. 

“Dos años después, está claro que el acuerdo Sino-Vaticano no ha protegido a los católicos de las depredaciones del Partido, por no decir nada del horrible tratamiento del Partido a los cristianos, budistas -tibetanos, devotos de Falun Gong y otros creyentes religiosos”, remarcó Pompeo en su artículo.

Según estimativos del sitio web Minghui.org el movimiento de Falun Gong cuenta con al menos 70 millones de seguidores y es el grupo espiritual más grande siendo perseguido en China actualmente. Según un Tribunal independiente en el Reino Unido, los practicantes de Falun Gong son usados como banco de órganos vivos para abastecer el mercado negro de trasplantes.

La reputación del régimen chino está en su peor momento, asociada por ejemplo, al mal manejo del virus PCCh que causó la pandemia y la nueva ley de seguridad de Hong Kong con la que las autoridades comenzaron a arrestar arbitrariamente a quienes se expresaron en contra de la dictadura comunista. Quizás la renovación del acuerdo con el Vaticano pueda ser visto como algo positivo diplomáticamente para el PCCh, pero solo en la superficie, y es lo que las palabras del secretario Pompeo señalan.

“Las autoridades comunistas continúan cerrando iglesias, espiando y acosando a los fieles, e insisten en que el Partido es la máxima autoridad en asuntos religiosos”, escribió Pompeo.

El secretario señaló a las autoridades del Vaticano la responsabilidad con la que cargan al ser la autoridad mundana máxima de millones de católicos en el mundo: “La Santa Sede tiene una capacidad y un deber únicos de centrar la atención del mundo en las violaciones de los derechos humanos, especialmente las perpetradas por regímenes totalitarios como el de Beijing”.

La Administración de Trump ha desatado una batalla contra la persecución religiosa de regímenes totalitarios como el de Beijing y han endurecido su postura tomando medidas concretas como prohibir visas a individuos involucrados en estos crímenes, o imponer sanciones económicas sobre empresas en la misma situación. Incluso los bienes que estos perpetradores poseen en los Estados Unidos ahora son confiscados por el gobierno bajo la Ley Magnitsky, según un comunicado de la Casa Blanca.

Mike Pompeo advirtió al Vaticano: “Si el Partido Comunista Chino logra poner a la Iglesia Católica y otras comunidades religiosas bajo sus pies, los regímenes que desprecian los derechos humanos se envalentonarán, y el costo de la resistencia a la tiranía se elevará para todos los valientes creyentes religiosos que honran a Dios por encima del autócrata de la época.”

El secretario Pompeo concluyó su escrito alentando al Vaticano a seguir lo que profesan: “Rezo para que al tratar con el Partido Comunista chino, la Santa Sede y todos los que creen en la chispa divina que ilumina toda vida humana, presten atención a las palabras de Jesús en el Evangelio de Juan: ‘La verdad os hará libres’”.

Alvaro Colombres Garmendia – BLes.com