Redacción BLesThe New Humanitarian un grupo de periodistas independientes dedicados a reportar sobre crisis humanitarias, publicó un informe exclusivo sobre las denuncias de mujeres en la República del Congo que dicen haber sido violadas y forzadas a tener relaciones sexuales con empleados de la OMS, UNICEF, Médicos sin Fronteras y otras ONG que fueron al país para ‘ayudar’ con el brote de Ébola durante el periodo de 2018 a 2020.

En la investigación llevada a cabo por The New Humanitarian y la Fundación Thompson Reuters, entrevistaron a 51 mujeres que alegaron haber sido violadas o abusadas sexualmente por trabajadores internacionales y empleados locales que le ofrecían trabajo a cambio de sexo durante el primero brote de Ébola en el Congo.

Sus denuncias fueron corroboradas por los choferes de la OMS y las demás agencias involucradas en el escándalo.

Los relatos de las mujeres tienen un factor común: les ofrecían trabajo con la condición de someterse sexualmente, si no aceptaban, no las contrataban o las despedían. Hubo 9 instancias en que estos individuos directamente violaron a las mujeres que se negaron a sus avances/propuestas.

La investigación descubrió que hubo 83 perpetradores en total de los cuales 50 eran miembros de las ONG que estaban en el país en misión de ‘ayudar’ con el brote de Ébola y que se aprovecharon de su poder para abusar de las mujeres. El resto de los acusados eran empleados del ministerio de salud.

De los 50 extranjeros, 21 fueron identificados por las mujeres como empleados de la OMS, otros fueron identificados como de UNICEF, Oxfam, Médicos sin Fronteras, Alima, etc.

Las mujeres a veces sacaban fotos de los individuos o de los vehículos en los que se movían. En las fotos, vista por los investigadores se los ve con el cargo, logo o nombre de la organización a la que pertenecían.

Los choferes de los acusados, anónimamente confirmaron que buscaban mujeres para llevar a las oficinas de la organización, hoteles o bares.

También hubo instancias en las que pedían niños o jóvenes para abusar de ellos o pedirles que les consiguieran mujeres.

Dos de las mujeres abusadas quedaron embarazadas y tuvieron a sus hijos. A otras las obligaron a abortar.

Una mujer dijo que la práctica de los hombres que exigen sexo se había vuelto tan común que era la única manera de encontrar un trabajo en las agencias de ‘ayuda internacional’. Algunas directamente lo llamaban “pasaporte al empleo”.

“Mirabas a ver si tu nombre estaba en las listas que colgaban fuera”, dijo una mujer de 32 años, que afirmó que se quedó embarazada de un hombre que se identificó como médico de la OMS. Si su nombre estaba en la lista, tenía que ser abusada primero para conseguir el trabajo, si se negaban, no les daban trabajo.

Las mujeres afirmaron que las invitaban a beber, otras fueron emboscadas en oficinas y hospitales, y algunas fueron encerradas en habitaciones por hombres que les prometieron trabajos o las amenazaron con despedirlas si no accedían.

Algunas mujeres eran cocineras, limpiadoras y trabajadoras de proximidad contratadas a corto plazo, y les pagaban entre 50 y 100 dólares al mes, más del doble del salario normal en el Congo.

Debido a la pobreza y los constantes conflictos con las guerrillas que viven el país, algunas mujeres tenían que elegir entre someterse a estos abusos o no darles de comer a sus hijos, por lo que muchas tuvieron que elegir la primera opción, especialmente debido a que el sueldo que ofrecen las agencias es dos veces más que lo que ganarían en un trabajo normal.

La OMS y las otras organizaciones involucradas dijeron que está investigando los alegatos y algunos de los acusados han sido desvinculados de sus trabajos.

En tanto al gobierno local, el ministro de Sanidad congoleño, Eteni Longondo, dijo que no había recibido ninguna denuncia de abusos.

Pero los testimonios recibidos por The New Humanitarian, muchas mujeres eligen no reportarlo por vergüenza o por miedo.

En 2018, un director de Oxfam, una de las organizaciones acusadas fue encontrado culpable de haber usado el dinero de la agencia para pagar a mujeres y niñas en Haití a cambio de sexo, mientras realizaba una misión de ‘ayuda humanitaria’ en respuesta al terremoto.

Alvaro Colombres Garmendia– BLes.com

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