Los residuos peligrosos se producen diariamente por miles de toneladas y hay gran preocupación, globalmente, por los efectos destructivos que causan en casi todos los países del mundo.

Cuando se botan inadecuadamente contaminan el agua, el suelo y el aire con evidente riesgo para la salud y la seguridad de todos los seres vivos.

Un delito internacional

A pesar de la alta peligrosidad de los residuos contaminantes se ha descubierto que los países industrializados pagan por el transporte ilegal de estos, y obviamente, solo puede ser hacia los países más pobres, que carecen de legislaciones adecuadas y de organismos de seguridad que protejan sus derechos.

La jurisprudencia internacional vigente, según el Convenio de Basilea, declara que los residuos peligrosos han de ser gestionados dentro de las fronteras que los generan, lo que en la práctica no siempre ocurre.

Los desechos de la tecnología

En los años 70 se empezaron a regular, en varios países, los desechos tecnológicos. Las normas incluían que las empresas productoras asumieran el costo de procesar los aparatos que ya no funcionaran, pero las corporaciones las evadieron transportando las inmensas masas de chatarra electrónica a países de bajos ingresos, bajo el rótulo de “segunda mano”.

Ninguno de los aparatos desechados conserva la utilidad para la cual fueron creados. En los países de destino se acumulan en inmensos basureros, donde las personas más pobres los desintegran para obtener los metales y accesorios de algún valor.

Como en cualquier otro basurero, las condiciones de higiene no existen y los problemas de salud se agravan por efecto de la toxicidad de los componentes, entre los cuales se destacan el plomo, arsénico, selenio, bario, cromo y cadmio, entre otros.

Uno de los mayores vertederos electrónicos del mundo se encuentra en Agbogbloshie, un suburbio de Accra, la capital de Ghana, a donde, por ejemplo en 2015 llegaban cerca de 2 millones de aparatos usados de países europeos, Estados Unidos y China, informa National Geographic.

Alrededor de 200 millones de personas en el mundo se exponen a la toxicidad de la basura, siendo Agbogbloshie el lugar con la más alta amenaza para la salud humana, de acuerdo con estudios de Blacksmith Institute and Green Cross citados por la BBC.

Al decir del Banco Mundial unas 9 millones de personas viven en Ghana con ínfimos ingresos de US1,25 por día, y alrededor de 40.000 familias dependen de la chatarra tecnológica que se extrae en el suburbio de Accra.

“Sabemos que podemos enfermar a causa del humo, pero si dejamos de trabajar aquí, no tendremos qué comer”, dijo a Nat Geo Johnson Amenume, un ciudadano ghanés que perdió su trabajo como vigilante y pasó a sobrevivir, con su familia, de los materiales recuperados en Agbogbloshie.

En este video se ven algunos aspectos de las inhumanas condiciones de vida en uno de los basureros digitales de África.

La quema de los materiales genera humos muy tóxicos que dañan la salud de las personas que trabajan con ellos.

Algunos países alcanzan a reciclar algunos de los componentes electrónicos de los artefactos desarmados, en el video se aprecia su comercio en la India.

Por su parte la India también recibe del extranjero cientos de miles de toneladas de desperdicios de aparatos eléctricos y electrónicos, además de los que produce en su propio suelo, de los cuales aprovecha algunos residuos.

Solo en Nueva Dheli, unas 25.000 personas aplican su fuerza laboral en la actividad del reciclaje de partes electrónicas. Se espera que para 2020, en India, aumente 500% la basura de computadores.

Los problemas de salud generados por los desechos tóxicos

En China se destaca la población de Guiyi, distrito de Chaoyang, en la provincia de Cantón, uno de los centros de reciclado de productos de la tecnología, donde los problemas de salud de los habitantes supera con mucho los del pueblo vecino que no se ocupa de esta actividad.

En Guiyi el 80% de los niños registra niveles de plomo inaceptables en la sangre, hay nacimientos con deformidades, el número de niños nacidos muertos es 6 veces superior y los partos prematuros son el 62% más frecuentes.

Allí el agua dejó de ser potable y la llevan en camiones.

El 80% de la población está involucrada en la recuperación de materiales reutilizables y el otro 20% de los 150.000 habitantes presta servicios a los primeros.

En este video vemos las condiciones de salud extremas a las que se someten quienes se dedican al manejo de la basura tecnológica, en China en este caso.

Los metales pesados liberados en la destrucción de los aparatos tecnológicos inservibles dañan los riñones y el hígado, distorsionan el material genético, alteran las funciones cerebrales, causan abortos, bronquitis, neumonía, cáncer y disfunciones incurables del sistema nervioso.

Desechos de la industria química

Para el comandante de origen indio Kaizad H., durante años el Cuerno de África se convirtió en el vertedero del mundo industrializado, tal como lo relata el diario italiano Avvenire.

Las industrias químicas delegaban en contratistas el cuidado de los residuos peligrosos y estos, a su vez, subcontrataban el transporte hasta hacer prácticamente imposible el reconocimiento del responsable final, dada la extensa cadena de sociedades que habían participado en el proceso.

Los desechos terminaban siendo cargados en pequeños barcos, de difícil control, que luego los arrojaban al mar.

Somalia era el lugar ideal para la ilegal maniobra.

Varios investigadores han pagado con su vida el atrevimiento de descorrer el pesado velo tras el que se esconde la verdad de los vertimientos ilegales de residuos radioactivos.

Tal es el caso de IIaria Alpi, asesinada en 1994 en Mogadiscio, África, y del capitán de fragata, de la guardia costera, Natale De Grazia, que murió misteriosamente en 1995 al seguir la pista de residuos radioactivos hundidos en el mar.

Los productos tóxicos y peligrosos pueden estar muy cerca de nosotros en la vida diaria.

Los residuos radioactivos

En el mundo hay 439 reactores nucleares en funcionamiento, en 31 países, que no dejan de generar polémica por el riesgo que puedan presentar en cuanto a seguridad, siendo el tema de la disposición final de los desechos otro de los tópicos preocupantes.

Existe una hoja de ruta obligatoria para el manejo de los residuos, sin embargo, se ha descubierto que también han sido desechados ilegalmente, principalmente en agua territoriales de países en desarrollo, con poca legislación al respecto o tal vez ninguna.

Este video muestra la carga radioactiva hallada en Europa, de origen desconocido.

En este video se ven algunos elementos de uso cotidiano que generan radioactividad.

En este marco -como se ha mencionado- Somalia ha sido uno de los destinos elegidos por quienes no siguen las normas en cuanto al cuidado que hay que tener con materiales de desecho que impliquen peligro a la salud humana.

“Cuando los pescadores somalíes salieron al mar, se encontraron con grandes embarcaciones que pescaban ilegalmente o con barcos que hundían tambores”, continúa comentando el comandante Kaizad H en enero de 2018 al Avvenire, asegurando que de esta forma se fue promoviendo la piratería y el uso de armas ilegales en Somalia. Con esta teoría también coinciden la Marina de Estados Unidos y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente de la ONU (PNUMA).

Pero al parecer los patrullajes contra la piratería en Somalia tan solo han hecho que los traficantes ilegales de basura radioactiva se desplacen a África Occidental, a países como Guinea Ecuatorial o Nigeria, carentes de controles.

No obstante, en Europa no se escapan de la contaminación vertida en el Mar Mediterráneo. En 2017 se desclasificaron en Italia documentos sobre el tema de los “barcos venenosos”, que contienen las coordenadas, descripción de la carga, datos del armador, ruta y causa aparente de 90 naufragios provocados.

El italiano Giorgio Comerio, empresario naval, a quien se le da el título de “rey del comercio mundial de residuos nucleares”, ya ha sido vinculado a numerosas investigaciones sobre tráfico de residuos, además de colaborar con Corea del Norte para la adquisición de materiales radiactivos.

De acuerdo con el Servicio de Inteligencia y Seguridad Militar italiano, Comerio “estaría vinculado a una serie de tráficos clandestinos con especial referencia a la eliminación de residuos nucleares y tóxicos, blanqueo de dinero y contrabando de armas”.

El servicio secreto relaciona al mismo empresario con la eliminación de 200 mil barriles de residuos radiactivos y una facturación de 227 millones de dólares, en zonas aledañas a Taiwán, informó el diario Mediterraneinews en febrero de 2017.

En Serbia aparecieron 25 toneladas de residuos tóxicos, cerca de Belgrado, la capital del país, en abril de 2018.

En junio de 2017 Interpol, con el Grupo de trabajo sobre Delitos de Contaminación, descubrió 1,5 millones de toneladas de residuos peligrosos, transportados ilegalmente.

La redada que duró 30 días fue llevada a cabo en 43 países, y encontró residuos médicos, de construcción y domésticos.

Se calcula que de los 42 millones de toneladas de desechos electrónicos producidos en 2014, mundialmente, solo entre el 10% y el 40% se desecharon siguiendo los protocolos establecidos.

Asimismo, de los 275 millones de toneladas de desechos plásticos generados en 2010, en el mundo, hasta 12,7 millones de toneladas fueron vertidas ilegalmente al océano.

Hay redes de delincuentes dedicados al tráfico ilegal de desechos que, en Europa, se amparan en las diferencias de las leyes entre países para transportar las basuras pasando fronteras.

La Interpol lo considera un delito que, en cuanto a rentabilidad, es similar al de los estupefacientes por que es rápido, de bajo riesgo y de alta recompensa.

También considera que los mismos grupos de criminales que eliminan ilegalmente los residuos están implicados en el tráfico de seres humanos, drogas, armas de fuego y en otros tipos de fraude y blanqueo de dinero.

Otras de las conclusiones de la organización es que efectivamente Asia y África son los principales destinos de los residuos exportados ilegalmente desde Europa y América del Norte, además del tráfico que se da entre países europeos.

En el Mediterráneo se han descubierto al menos 90 hundimientos con material radiactivo.

A su vez, durante años ha habido acusaciones contra la mafia italiana Ndrangheta, ubicada en Sicilia, Italia, de utilizar el Mar Mediterráneo como vertedero de residuos peligrosos, incluso radioactivos.

También algunos países de América Central y América del Sur se encuentran como destinatarios de los contaminantes, y en Centroamérica se descubrieron redes criminales cometiendo delitos con los residuos, según los informes de Interpol.

La importancia de estar atentos

Estar informados y atentos es en sí mismo una medida de seguridad a nivel personal. A nuestro alrededor o cerca a nuestro domicilio pueden ocurrir situaciones que involucren la presencia de productos contaminantes que no han sido adecuadamente desechados e impliquen riesgos para la salud en alguna medida.

Prevenir es parte esencial de la vida diaria y está a nuestro alcance. El desarrollo de la civilización puede implicar peligros desconocidos antes, por eso la responsabilidad es exigida aún más, sobre todo cuando nos damos cuenta de que muchas personas inescrupulosas no cumplen con las disposiciones sanitarias y de seguridad establecidas, por ambición desmedida.

Por José Ignacio Hermosa – BLes

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