Actualmente, Vladimir Putin es el personaje del momento por ser protagonista de la invasión rusa en Ucrania, además de granjearle todavía más enemistades a nivel mundial, ha renovado el interés sobre su vida personal, que está rodeada de un halo de misterio sobre el que es prácticamente imposible arrojar luz.

Casi todo son conjeturas, rumores y especulaciones. Vladímir Putin ha mantenido su vida familiar alejada del foco mediático. Nacido en Leningrado (1952) -actual San Petersburgo- en el seno de una familia humilde, en 1970 ingresó en la Universidad Estatal de la ciudad donde estudió derecho.

Fue reclutado por el KGB a mediados de la década de los setenta, Putin comenzó a coquetear con la política a comienzos en 1990 y a finales de siglo accedió a la presidencia interina del país tras la salida de Boris Yeltsin.

Desde que se le confirmara en el cargo el 7 de mayo de 2000, Putin se convierte oficialmente en el hombre más poderoso de Rusia y mueve desde entonces, los hilos del país. 

Más allá de su trayectoria profesional y política, la vida personal del presidente ruso es un auténtico misterio y solo se conocen, sin excesivos datos, algunos episodios biográficos.

Se sabe que en 1983 se casó con Ludmila Shkrébneva y que en 2014 se divorciaron oficialmente. De ese matrimonio nacieron Maria (1985) y Katia (1986), pero poco se conoce de ambas, salvo que la primera es médica endocrinóloga y le ha dado dos nietos a Putin, y la segunda es investigadora y posiblemente deportista.

Posiblemente porque, como relata El País en un artículo de septiembre de 2020, en ambos casos los desmentidos gubernamentales han sido muchos.

Tampoco está muy claro si Ludmila ha sido la única mujer de Putin o si solo tiene dos hijas ya que se le atribuye una tercera, nacida en 2003, fruto de una relación extramatrimonial, y al menos otro hijo como consecuencia de su supuesto romance con la exgimnasta Alina Kabáyeva, campeona olímpica en Atenas 2004, cuyo inicio algunas fuentes sitúan también cuando todavía estaba casado. Supuesto porque cualquier rumor que sobrevuele al presidente ruso nunca puede ser comprobado.

Vladímir Putin no posee más familia que todo el pueblo ruso y así quiere que se le perciba. Como el padre de la patria que no tiene tiempo para la vida privada porque, entre otras cosas, es una distracción. Y hay cosas más importantes que requieren su atención.

Por Carmen Medina – Miami Diario

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