En China, los medios de comunicación están fuertemente censurados y los artículos publicados deben acatar la línea del Partido Comunista, y las falsas noticias son demasiado comunes. Pero Beijing recientemente expandió sus técnicas de subversión más allá de sus fronteras, con América Latina y Taiwán ahora bajo asedio por las noticias manipuladas que promueven sus intenciones e intereses.

Global Americans, una organización sin fines de lucro cuyo objetivo es brindar análisis y opiniones basadas en evidencias sobre temas que afectan a Latinoamérica, lanzó en junio una iniciativa de dos semanas de duración para estudiar una tendencia preocupante en la región: “desinformación disfrazada de reportaje objetivo, publicada por medios de comunicación estatales rusos y chinos en español”.

La organización sin fines de lucro publicó sus hallazgos el 12 de julio. Entre sus análisis había un artículo del portavoz del Partido Comunista Chino, el Diario del Pueblo, y tres artículos de otro medio de comunicación estatal, Xinhua, todos ellos con información falsa o engañosa.

El informe señala las profundas incursiones de Xinhua en Latinoamérica: “Ha establecido 21 oficinas en 19 países de América Latina y el Caribe”.

Un hombre lee un periódico en un café de Buenos Aires, Argentina, el 20 de noviembre de 2015. (Mario Tama/Getty Images)

Por ejemplo, en un artículo de Xinhua del 21 de junio sobre la visita a China del Ministro de Economía de la República Dominicana, Isidoro Santana, Global Americans encontró que el artículo era engañoso porque “ningún otro artículo sobre su visita a China mencionaba su apoyo explícito a la iniciativa OBOR de China”.

“One Belt, One Road” (OBOR, ‘Un Cinturón, una Ruta’) es una iniciativa de inversión anunciada por Beijing en 2013, con un plan para construir rutas comerciales en más de 60 países de Asia, Europa, África y América Latina a través de proyectos de infraestructura financiados por China. La iniciativa ha sido criticada por colocar a los países en desarrollo en una “trampa de deuda”.

Global Americans concluyó que un artículo de Xinhua publicado el 7 de agosto sobre un grupo de estudiantes de sexto grado de la Escuela República Popular China, establecida por Beijing en Montevideo, Uruguay, que visitaron la capital de China, “exagera en su descripción de China como el mejor socio educativo para Uruguay y la región en general”.

Por ejemplo, el artículo menciona al director de la escuela Irupé Buzzetti declarando: “Todos los países deberían seguir el ejemplo de China”, un comentario que no apareció en ningún otro medio de comunicación, según Global Americans.

La desinformación es parte del plan de Beijing para reforzar su posición en Latinoamérica, concluyó la organización sin fines de lucro.

El caso de Taiwán

Mientras hacía campaña para un integrante de su partido que se postula para alcalde de la ciudad sureña de Tainan, la presidente de Taiwán, Tsai Ing-wen, remarcó el grave problema de que las falsas noticias de China puedan difundirse ampliamente en Taiwán a través de las redes sociales, según un artículo publicado el 16 de septiembre por el periódico taiwanés The Liberty Times.

Tsai señaló que Beijing está aprovechándose del hecho de que Taiwán es un país democrático donde el gobierno no puede controlar los medios de comunicación y donde se respeta la libertad de expresión. Beijing está publicando noticias falsas relacionadas con Taiwán para polarizar la sociedad taiwanesa y generar conflictos, agregó.

El conflicto entre Taiwán y la China continental proviene del creciente deseo de Beijing de restringir el papel de Taiwán en la escena internacional. Desde que el Partido Nacionalista fue derrotado por el Partido Comunista Chino (PCCh) durante la guerra civil de China y se retiró a Taiwán, la isla realizó una transición hacia una democracia plena con su propia Constitución, gobierno y ejército. Sin embargo, China, bajo un régimen autoritario y unipartidista, considera que Taiwán es una provincia rebelde que algún día deberá volverse a unir a China continental, utilizando la fuerza militar de ser necesario.

Recientemente hubo dos incidentes destacados de noticias falsas que involucraron al ejército de Taiwán. En mayo de 2017, durante el Han Kuang, un ejercicio militar anual de cinco días, el Ministerio de Defensa Nacional de Taiwán anunció que había frustrado los intentos de China de inundar los foros de Taiwán en Internet con información negativa y engañosa sobre el ejercicio militar, informó el periódico inglés Taipei Times. La noticia negativa tenía como objetivo bajar la moral del público taiwanés.

Soldados taiwaneses durante el ejercicio militar Han Kuang, en Hsinchu, Taiwán, el 10 de septiembre de 2015. (Sam YehAFP/Getty Images)

Luego, en diciembre de 2017, los medios de comunicación chinos informaron ampliamente sobre las fotos publicadas por la fuerza aérea china en su cuenta de Weibo, un equivalente chino de Twitter, afirmando que las imágenes mostraban a los aviones de combate chinos acercándose a la montaña Yushan, el pico más alto de la isla, en el centro de Taiwán. Oficiales militares y expertos militares taiwaneses rechazaron la información y la catalogaron de imposible, debido a que los aviones de caza chinos estaban volando fuera de la Zona de Identificación de la Defensa Aérea de Taiwán, por lo que habrían estado demasiado lejos para incluir la imagen de la montaña Yushan.

Hace unos días, ocurrió una tragedia que probablemente sea el resultado inadvertido de las noticias falsas de China. Su Chi-cheng, director de la Oficina de Representación de Taiwán en Osaka, Japón, se suicidó el 4 de septiembre. Dejó una nota de suicidio en la que hablaba de la increíble presión a la que estaba sometido mientras realizaba trabajos de rescate relacionados con el tifón Jebi, que tocó tierra en Japón el 4 de septiembre y causó una destrucción masiva en el oeste de Japón.

Después de que un barco a la deriva se estrellara contra un puente del aeropuerto que conecta el aeropuerto de Kansai con el continente en Osaka, los viajeros quedaron confinados en el aeropuerto durante una noche. Entonces aparecieron noticias de que funcionarios del PCCh en Japón habían transportado con éxito a 1044 viajeros de China continental atrapados en el aeropuerto, además de a algunos taiwaneses, algo que la oficina de Taiwán no había hecho, y por ese motivo los funcionarios taiwaneses fueron duramente criticados por los ciudadanos taiwaneses.

Las noticias sobre el rescate del PCCh resultaron ser falsas.

Para combatir la prevalencia de las noticias falsas en Taiwán, la fundación taiwanesa Media Watch estableció en julio el Centro de Corroboración de Hechos de Taiwán, una organización sin fines de lucro. Una de sus misiones es verificar la autenticidad de la información pública y las noticias.

Rick Chu, profesor de periodismo en la Universidad Nacional de Chengchi de Taiwán y ex editor jefe del Taipei Times, pidió al gobierno taiwanés una ley de libertad de expresión para abordar el problema de las noticias falsas en Taiwán, según un artículo publicado el 17 de septiembre en el Liberty Times. Chu explicó que la ley regularía a los “auto-medios” –término utilizado para referirse a las cuentas de las redes sociales que suelen publicar contenido sin la rigurosa verificación de los hechos del periodismo tradicional y son consideradas una fuente común de desinformación.

Tsai instó al público taiwanés a no reenviar a sus contactos nada de plataformas de mensajería social como Line o Facebook que pudieran ser engañosas o falsas. Además, Tsai pidió a la gente que alertara a los demás si se encontraban con noticias falsas.

A través de La Gran Época.

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