“No comer ni tocar nada”, es el consejo del ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania a sus negociadores, luego del reporte sobre síntomas de envenenamiento en el magnate ruso y dos ucranianos.

El presunto envenenamiento del que fue víctima el multimillonario ruso Roman Abramovich alertó al gobierno ucraniano. Por eso la recomendación del ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba es «no comer ni tocar nada» en los encuentros que actualmente se están llevando a cabo en Estambul, Turquía, que tienen por objetivo concretar la desescalada bélica. «No deben comer nada y lo mejor es que eviten tocar cualquier superficie», declaró el funcionario al portal Ukrania24.

El episodio no es menos que escandaloso por la relevancia que tienen estas conversaciones en medio de la masacre iniciada por Moscú. Además, Abramovich es conocido por ser el dueño del club de fútbol inglés Chelsea y amigo de Vladímir Putin. Aunque esto no impidió el envenenamiento del que habría sido víctima, según información del diario The Wall Street Journal.

“¿Nos estamos muriendo?”, fue la pregunta del magnate ruso cuando estaba siendo examinado. Él y otras dos personas comenzaron a sufrir inflamación de ojos y piel, así como dolor penetrante en los ojos y otros síntomas luego de una ronda de conversaciones. Estos no cesaron hasta la mañana siguiente.

El extraño episodio sobre el presunto envenenamiento de Abramovich ahora tiene alarmado al lado ucraniano. Y es que además habría ocurrido justamente en Kiev en la noche del 3 de marzo.

¿Qué dijeron los investigadores?

Los síntomas fueron consistentes con envenenamiento con armas químicas, aseguró Bellingcat, sitio web de periodismo de investigación especializado en verificación de hechos. Al día siguiente el grupo de negociadores condujo desde Kiev a Lviv de camino a Polonia y luego a Estambul, para continuar las negociaciones. «Se le pidió a un investigador de Bellingcat que ayudara a realizar un examen por parte de especialistas en armas químicas».

«Con base en exámenes remotos e in situ, los expertos concluyeron que lo más probable es que los síntomas sean el resultado de un envenenamiento internacional con un arma química no definida», informó el portal. Otra hipótesis menos probable fue el uso de radiación de microondas. Los síntomas disminuyeron gradualmente en el transcurso de la semana siguiente.

Dato no menor es que los tres hombres que experimentaron los síntomas solo consumieron chocolate y agua en las horas previas a la aparición de estos. Un cuarto miembro del equipo que también los consumió no experimentó síntomas. Tal información era desconocida debido a la preocupación por la seguridad de las víctimas, agregó el grupo investigador.

El enlace de las conversaciones

Ahora bien, la duda es por qué Abramovich habría sido víctima de envenenamiento dada la cercanía con el presidente ruso Vladímir Putin. Como bien se sabe, parte de su enorme fortuna la amasó con el respaldo del mandatario y ha sido señalado por estafar al Estado por unos 3000 millones de dólares, así como por hacerse de contratos ilícitos en el mercado petrolero. Bajo esos tratos habría reunido una exorbitante fortuna que lo hacen dueño de lujosas propiedades en Europa.

Es una duda que aún sigue vigente, sumado a que alrededor de su imagen hay preocupaciones por su poca fiabilidad para resolver el conflicto. Mientras tanto, el Kremlin confirmó que el magnate ruso en efecto forma parte de las conversaciones. No como miembro oficial de la delegación pero sí se desempeña como una especie de enlace para «determinados contactos» entre Moscú y Kiev, apuntó la agencia EFE.

«Para establecer contactos entre dos partes es necesario contar con la aprobación de ambas», dijo el portavoz de Dmitri Peskov. «Y en el caso de Abramovich existe la aprobación de las dos partes». Este 30 de marzo se pudo ver en fotos al millonario dueño de Chelsea en las rondas de conversaciones en Estambul.

El caso del presunto envenenamiento de Abramovich es difuso y remite de cierta manera a lo que ocurrió en 2017 con un funcionario de la CIA que experimentó vértigo y ganas de vomitar en un hotel en Moscú. No hay una explicación razonable, pero en 2016 ya había ocurrido algo similar en Cuba, quedando bautizado como el  «síndrome de La Habana». Podría estar causado por una especie de energía de radiofrecuencia, pero tampoco hay certezas al respecto.

Por Oriana Rivas – Panampost.com

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