Tras el estallido del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, los precios del mercado energético europeo alcanzaron los valores más altos de la historia, debido a una matriz ecologista poco eficiente que quedó expuesta.

La dramática invasión de Rusia a Ucrania generó un profundo cimbronazo energético en el mercado europeo. El precio mayorista diario del Megavatio por hora llegó a un promedio de 360 euros en la Unión Europea, el valor más alto de la historia. Los analistas esperan que el precio siga subiendo hasta llegar, por lo menos, a los 700 euros MWh en algunos países de la UE.

Los países más severamente afectados fueron España e Italia, con precios mayoristas de 545 euros por MWh y 587 euros por MWh respectivamente. El precio de la energía en Portugal se disparó hasta llegar a los 443 euros por Megavatio, en Austria llegó a los 426 euros, Francia registró un valor por 421 euros y en Alemania los precios llegaron a los 410 euros por Megavatio cada hora.

Desde el comienzo del conflicto entre Rusia y Ucrania, el precio de la energía en el mercado europeo se disparó un 100% en promedio, concretamente desde el pasado 24 de febrero. Esto se debe a la expectativa por la interrupción del suministro ruso hacia Europa, debido a las fuertes sanciones impuestas desde Occidente, pero también a posibles represalias que pueden ser tomadas desde Rusia. La crisis en la economía rusa ya comienzo a afectar al normal flujo de combustible para Europa.

De profundizarse la interrupción de las exportaciones, la economía europea podría enfrentar un profundo colapso energético, seguido de una recesión sin precedentes desde la década de 1930.

Este shock sobre la oferta energética llega en un momento particularmente delicado en materia inflacionaria. La evolución interanual de los precios mayoristas llegó incluso a los dos dígitos en algunas economías europeas, y Europa está en peligro de entrar en una estanflación mucho más severa en comparación a la que hubo en la década de 1970.

Sin embargo, incluso antes del comienzo del conflicto bélico en Ucrania, los precios energéticos en la Unión Europea mostraron un abrupto aumento en detrimento de otros precios, que debieron bajar para producir una reasignación del ingreso de los consumidores.

Las políticas de tinte ecologista, los límites a la contaminación y el establecimiento de valores negociables para intercambiar y vender estos permisos de emisión, buscaron incrementar los precios de la energía de origen contaminante para incentivar la producción renovable. Para lograrlo, la única forma de hacerlo a través del mercado fue encarecer la factura energética en perjuicio del poder adquisitivo.

La llamada “transición energética” demostró ser mucho más costosa y dramática de lo que se estimaba en un principio. El costo por implementar regulaciones y límites en el mercado energético se materializa a través de los elevados precios de la energía de forma inexorable.

Fuente: La Derecha Diario

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