En Bruselas, los 30 líderes de la OTAN se reunieron para hablar con el presidente de Ucrania por videollamada sobre la guerra con Rusia, que hoy cumplió un mes.

Los líderes de la OTAN iniciaron este jueves una cumbre extraordinaria para evaluar cómo pueden dar más apoyo a Ucrania para que se defienda de la invasión de Rusia, y reforzar la presencia militar en el este de Europa en los países miembro Bulgaria, Rumania, Hungría y Eslovaquia.

Los mandatarios de los 30 aliados se reunieron en Bruselas para mostrar unidad frente al avance del presidente ruso Vladímir Putin, en un encuentro en el que también participó por videoconferencia el ucraniano, Volodímir Zelenski.

“Estamos unidos en la condena de la agresión no provocada del Kremlin y determinados a seguir imponiendo costes a Rusia para que ponga fin a esta guerra brutal” de la que hoy se cumple un mes, indicó el secretario general aliado, Jens Stoltenberg, al inicio de la reunión.

Como viene pasando hace un año, la figura de Estados Unidos, siempre muy fuerte en este tipo de reuniones, se vio desdibujada. Joe Biden dio un débil discurso y nuevamente apareció perdido y confundido en las rondas de negociaciones.

Quien tomó el mando de la reunión fue Boris Johnson, primer ministro del Reino Unido, quien apuntó duramente contra Putin. “Cuanto más duras sean nuestras sanciones, cuanto más duro sea nuestro vicio económico en torno al régimen de Putin, cuanto más podamos hacer para ayudar a los ucranianos, creo que más rápido podrá acabarse esto”, dijo. “Vladimir Putin ya ha cruzado la línea roja hacia la barbarie”, remató.

Kaja Kallas, primera ministra de Estonia, país limítrofe con Rusia, también se mostró como líder, y le pidió a la alianza de 30 países que “redoble sus esfuerzos” para frenar la agresión del Kremlin contra su vecino prooccidental. “Putin no puede ganar esta guerra”, dijo. “Tenemos que detener al criminal de guerra”.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelénski, participó en video a pesar de que su país no está en la OTAN, pero participó como invitado. En su discurso, pidió una mayor intervención de la Alianza, mientras intenta que la OTAN intervenga en la guerra.

“Solo les pedimos el 1% de sus tanques, de sus armas, de sus aviones de combate, de sus radares, solo el 1%“, dijo Zelénski ante el silencio de los líderes del mundo.

“Estamos esperando que se den pasos significativos. De la OTAN, la UE y el G7″, dijo el mandatario. “En estas tres cumbres veremos: Quién es amigo, quién es socio y quién nos ha traicionado por dinero. Sólo se puede defender la vida cuando se está unido”.

Cabe aclarar que la OTAN es una alianza defensiva, lo que significa que su tarea es intervenir en casos donde un país ajeno a la alianza ataca a un país miembro. Sin embargo, en el pasado han ordenado ataques completamente ajenos a esta reglamentación.

En la década del ’90, bombardearon Bosnia durante tres meses seguidos para detener al dictador serbio Slobodan Milošević, quien estaba cometiendo un genocidio de musulmanes y croatas en la región que hoy es Bosnia y Herzegovina. Ni Serbia, ni Bosnia ni Croacia eran parte de la OTAN en aquél momento.

Varios años después, la OTAN continuó con esta práctica, ordenando bombardeos ofensivos en Libia y en Siria, a pesar de que ninguno de los dos países había atacado a un país miembro de la alianza occidental.

Fuente: La Derecha Diario

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