Redacción BLesArqueólogos  modernos redescubrieron la misteriosa losa de piedra de Saint-Bélec, luego de que permaneciera oculta alrededor de 100 años en un antiguo castillo de Francia. 

Los estudios recientes, realizados por el investigador Clément Nicolas, de la Universidad de Bournemouth (Reino Unido), encontraron que los grabados tallados en la piedra podrían ser un testimonio imborrable del primer mapa de la Europa remota. 

“Este es probablemente el mapa más antiguo de un territorio que se ha identificado”, dijo Nicolas el autor principal del estudio, de acuerdo con Science Alert del 7 de abril. 

Quien agregó: “Hay varios mapas de este tipo tallados en piedra en todo el mundo. Por lo general, son solo interpretaciones. Pero esta es la primera vez que un mapa representa una zona a escala específica”.

Mapa en una losa de piedra de la Edad de Bronce de Saint-Bélec. Descubierta por primera vez en Bretaña en 1900. (Twitter/@VeraSmnSchulz)

La piedra, de casi cuatro metros de largo, fue hallada en 1900 por el prehistoriador francés Paul du Chatellier,  en las excavaciones que efectuó en un antiguo túmulo de la ciudad de Leuhan, en la región de Bretaña, al noroeste de Francia.

El monumento pasó a ser parte de su colección privada, y luego de su muerte sus descendientes la vendieron al Museo de Arqueología Nacional de Francia, que la olvidó durante casi 100 años en el foso de un castillo.

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Nicolás y su equipo internacional aplicaron en los análisis de la losa tecnologías actuales, incluyendo topografía 3D de alta resolución para estudiar la morfología y la posible datación de la piedra. 

Los investigadores proponen la teoría de que el túmulo en el que fue hallada se remonta a la temprana edad de bronce, que transcurrió entre los años 1900 y 1640 a. C., no obstante la diagramación de la piedra podría remontarse a siglos atrás. 

“Un punto clave es que los grabadores parecen haber modificado el relieve original de la superficie de la losa para crear la forma tridimensional deseada que se compara con la topografía del paisaje circundante”, es una de las hipótesis de los estudiosos. 

También creen que los talladores marcaron a escala una región que podría abarcar alrededor de 30 km de largo y 21 km de ancho, con sus correspondientes vertientes fluviales. 

Asimismo, postulan como objetivo de este laborioso trabajo un tipo de certificación territorial importante para su gobernante.

Mientras las investigaciones aportan mayores detalles, el enigmático monumento será también considerado como un Oopart, que es el acrónimo en inglés de out of place artifact (artefacto fuera de lugar, en español). 

Con este nombre, no usado en el ámbito científico, se reúne una enorme serie de objetos de interés histórico, arqueológico o paleontológico no identificados y fuera de un contexto histórico, que suelen desafiar incluso la polémica teoría de la evolución de Darwin, planteando la posibilidad de antiguas y misteriosas civilizaciones remotas.

José Hermosa – BLes.com