Redacción BLesLa hija del expresidente Bill Clinton y de la ex secretaria de Estado Hillary Clinton, Chelsea Clinton, se expresó en contra de la libertad de expresión sobre las vacunas contra el virus PCCh (Partido Comunista de China) en una conferencia auspiciada por el Papa Francisco, en el Vaticano.

Chelsea se quejó de que algunas plataformas no retiraran los videos, producidos para informar sobre los miles de efectos adversos y muertes que causan las vacunas en todo el mundo, por lo que pidió una implacable regulación internacional al respecto, según Life Site News del 7 de mayo. 

“Personalmente, creo firmemente que tiene que haber una regulación global más intensiva, intencionada y coordinada del contenido en las plataformas de los medios sociales”, dijo Clinton. 

Y agregó: “Sabemos que el vídeo más popular en toda América Latina durante las últimas semanas, que ahora tiene decenas de millones de visitas, es un grito antivacunas y anticiencia que YouTube se ha negado a retirar”.

Clinton es la vicepresidenta de la Fundación Clinton y como sus padres, también demócratas, promueve el aborto, y apoya las polémicas actividadades de la multinacional abortista Planned Parenthood, envuelta en varios escándalos entre otras cosas por la venta de partes de bebés.

Asimismo, es seguidora de la Iglesia de Satanás y está casada con un sobrino del polémico multimillonario especulador internacional, George Soros, quien financia a los demócratas y a una extensa red de movimientos izquierdistas del mundo.  

La alocución de Clinton fue pregrabada y publicada en línea como parte de la quinta conferencia internacional del Vaticano “Unidos para prevenir y unidos para curar”. 

El evento organizado por el Papa Francisco es considerado como un fuerte apoyo a la iniciativa globalista que pretende crear un solo gobierno mundial, y para la cual el proyecto de vacunar a todos los habitantes del planeta es una misión.  

Además de Clinton, participan la defensora del control de la población Jane Goodall, una activista de la Nueva Era, una destacada académica musulmana del Reino Unido y una actriz estadounidense pro-aborto conocida por posar desnuda. Solo hay dos clérigos católicos entre los 114 oradores, destacó el arzobispo Carlo María Viganó.

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Viganó criticó duramente en una carta pública tanto al evento como a sus organizadores, la cúpula de la Iglesia Católica, a quienes se refirió como: “una secta de modernistas herejes y depravados”.

Y agregó: “La Santa Sede ha renunciado deliberadamente a la misión sobrenatural de la Iglesia, haciéndose sierva del Nuevo Orden Mundial y del globalismo masónico en un contra-magisterio anticristo”.

Y continuó diciendo: “Los mismos Ministerios Romanos, están ocupados por personas ideológicamente alineadas con Jorge Mario Bergoglio y son protegidos y promovidos por él, continúan ahora desenfrenados en su implacable labor de demoler la Fe, la Moral, la disciplina eclesiástica y la vida monástica y religiosa”.

Para Vigano los funcionarios del Vaticano son una secta de modernistas herejes y depravados que intentan legitimar el adulterio, la sodomía, el aborto, la eutanasia, la idolatría y cualquier perversión del intelecto y la voluntad.

“En lugar de la fuente purificadora del Bautismo, la religión Covid propone la vacuna, portadora de discapacidades y muerte, como único medio de salvación”, señaló Viganó.

La misma imagen promocional del evento se considera irreverente, se trata de un primer plano del fresco de “La Creación” de Miguel Ángel  del techo de la Capilla Sixtina, en el que la mano de Dios Padre se extiende hacia la mano de Adán, ambas manos cubiertas por guantes quirúrgicos desechables,  implicando que incluso el Señor mismo podría propagar el virus.

José Hermosa – BLes.com