Redacción BLes– El primer día de septiembre, Japón informó de la llegada a su país de la cepa Mu COVID-19.

La variante Mu, también conocida como B.1.621, fue clasificada en la lista de “variantes de interés” de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 30 de agosto.

El Ministerio de Sanidad de Japón anunció que había dos pacientes infectados con la variante. Ambos eran mujeres y estaban asintomáticos, según Japan Times.

Una de las pacientes, de unos 40 años, llegó al país el 26 de junio procedente de los Emiratos Árabes Unidos. La otra, de unos 60 años, llegó a Japón el 5 de julio procedente del Reino Unido.

Aunque ninguno de los dos presentaba síntomas a su llegada, no se ha revelado ninguna información sobre su estado de vacunación.

Según el Japan Times, todos los viajeros al país deben someterse a las pruebas de PCR y esperar sus resultados. Si el individuo da positivo, debe ser puesto en cuarentena en un centro designado u hospitalizado, dependiendo de sus síntomas.

En caso de que los resultados sean negativos, sigue siendo obligatoria la cuarentena de 14 días, pero el viajero puede permanecer en su casa o en un centro certificado, que se determinará en función de su lugar de llegada.

El Ministerio de Salud de Japón dijo que estaba vigilando de cerca la manifestación de la variante Mu en otros países y tomando medidas para contener la propagación de la variante.

La cepa Mu es la séptima variante del COVID-19 original detectada en Japón, junto a las alfa, beta, delta, gamma, kappa y lambda.

Mientras que la variante Delta había dominado las nuevas infecciones por COVID-19 en el país, esta semana también había surgido una submutación de la misma en el ámbito nacional, según informó Japan Times el 31 de agosto.

Tras la presencia de la variante Mu, Japón se convierte en el 40º país que la tiene.

En el anuncio de la OMS sobre la cepa, los casos de la variante estaban más extendidos en Colombia y Ecuador.

“Variantes de interés” es el segundo nivel de la clasificación de variantes de la OMS.

Los primeros datos sugerían que esta versión Mu del coronavirus original podría tener una capacidad similar a la de Beta para escapar de la inmunización, pero la investigación estaba todavía en una fase inicial.

“La variante Mu tiene una constelación de mutaciones que indican propiedades potenciales de escape inmunológico”, decía el boletín semanal de la OMS sobre la pandemia. La preocupación es que las vacunas y las terapias de anticuerpos contra la cepa Mu pueden no ser tan eficaces como contra la COVID-19 original.

No obstante, la gravedad del riesgo que supone la variante Mu vendrá determinada por si los casos aumentan considerablemente en las próximas semanas y meses.

Laura Enrione  – BLes.com