El docente se negó a decirle “they” (ellos/ellas) a un alumno transgénero que está “transicionando” de hombre a mujer.

Los países de Europa atraviesan una brutal crisis inflacionaria y energética, pero parece que también la libertad de expresión está en crisis en algunas partes del Viejo Continente. Este lunes, un profesor de un colegio de secundaria en Irlanda fue arrestado por “desacato” luego de que se negara a referirse a un alumno transgénero por los pronombres contrarios a su sexo biológico.

El docente, Enoch Burke, enseñaba en el Wilson’s Hospital School, un internado mixto de la Iglesia protestante de Irlanda situado en la localidad de Multyfarnham, en el condado de Westmeath, en el centro del país. Los directores de la escuela implementaron hace poco una política de “protección LGBT” para que los profesores tengan que preguntar a sus alumnos cómo quieren ser referidos.

Burke sin embargo, se negó a hacerlo alegando motivos de objeción de conciencia, y eventualmente fue denunciado a la dirección de la escuela por decirle “él” a un estudiante transgénero “en proceso de transición”. Este alumno pidió a la escuela que lo llamasen por el pronombre “they”, que en inglés es neutro y sirve tanto para “ellos” como “ellas”.

La dirección del centro educativo suspendió al profesor inmediatamente sin goce de sueldo a fines de agosto, pero el colegio no contrató un suplente (pretendía dejar la hora libre hasta poder hacerlo) por lo que el docente decidió seguir asistiendo a las aulas. Después de reiteradas ocasiones, los abogados de la escuela solicitaron una orden judicial y fue arrestado.

El Tribunal Superior de Dublín ordenó a la policía irlandesa detener a Burke, quien en ese momento estaba en las escuela donde pretendía volver a dar clases. El docente insistió que le era “imposible” cumplir con la orden judicial que le prohibía dar clase porque suponía “una violación de su conciencia” como profesional de la enseñanza.

Asimismo, subrayó que no estaba de acuerdo con cambiar el lenguaje para adecuarse a la ideología de género y consideró que había sido detenido por “llamar chico a un chico”. Además, aseguró que esta cuestión va en contra de sus “creencias, de las sagradas escrituras y en contra de la ética de la escuela, la Iglesia protestante de Irlanda y las enseñanzas de todas las principales religiones”.

Según el magistrado del Tribunal Superior, Michael Quinn, Burke permanecerá en prisión hasta “nuevo aviso”. La situación es delicada, ya que se encuentra encarcelado preventivamente, una decisión judicial que suele llevarse a cabo cuando el imputado puede interferir en la causa o corre riesgo de escaparse. Burke no cumple con ninguna de las dos condiciones.

Tampoco hay antecedentes penales para este tipo de situaciones. Cabe aclarar que en el sistema anglosajón que se utiliza en la República de Irlanda no existe un código penal si no que existe jurisprudencia, por lo que ocurra en este caso puede determinar a futuro cómo la justicia reaccionará ante estas situaciones.

Lo que no hay dudas es que Burke solamente debería pagar una multa por “desacato”, no existe un antecedente que una persona sea arrestada por el delito del que se lo acusa. El hecho que esté tras las rejas por esta imputación es una clara violación a sus derechos humanos.

El único antecedente a nivel mundial de esta situación se dio hace tan solo una semana, cuando una profesora en Kansas, Estados Unidos, ganó una demanda que le había hecho las autoridades escolares por 95 mil dólares, por decirle “él” a un alumno transgénero.

La fiscalía quiere que Burke firme un papel donde se comprometa a referirse por los pronombres inventados a sus alumnos, a lo que el docente ha dicho que jamás hará, por lo que esta causa tiene mucho tiempo para su desenlace.

Fuente: La Derecha Diario

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