En abril, La Derecha Diario informó sobre la fase final de la negociación entre los principales partidos políticos irlandeses para formar un gobierno de coalición.

Aunque resta el reparto de carteras y la confirmación oficial de los tres partidos firmantes, el día de la conformación de un nuevo gobierno para Irlanda finalmente llegó.

El acuerdo contempla que el actual jefe de la oposición y líder de Fianna Fáil, Micheál Martin, arranque el nuevo periodo como primer ministro, y cederá el bastón de mando en 2022 al actual jefe de Gobierno, Leo Varadkar, líder de Fine Gael. Esta rotación dejará afuera a la feminista e izquierdista Mary Lou McDonald afuera del gobierno por lo menos hasta 2024.

Martin aseguró esta semana que el programa contiene muchos aspectos de la hoja de ruta que su partido planeó antes de los comicios de febrero, aunque reconoció ceder en otros para avanzar “en un espíritu colectivo”.

Al acuerdo de gobierno se suman también Los Verdes, partido ecologista de extrema izquierda, que incorporará reivindicaciones como mejores políticas ambientales, financiación adicional del transporte público, mejor infraestructura para el uso de bicicletas, mayores impuestos a emisiones contaminantes, y un plan de reducción de gases de invernadero.

Las políticas económicas en Irlanda siempre tuvieron una fuerte impronta ecologista, sin embargo, nunca al nivel que piden Los Verdes y la estabilidad económica siempre fue una prioridad para Finn Fáil y Fine Gael. Los Verdes tuvieron que ser incluidos para que no se aliaran junto a Sinn Féil y al resto de partidos de izquierda en el Parlamento logrando ellos formar gobierno.

Luego de que Sinn Féin realizara una histórica elección en febrero, su líder Mary Lou McDonald aseguró que la nueva administración de coalición “no representa el cambio” y supone prolongar una “política fallecida”. Además, acuso a Varadkar y a Martin de “excluir las demandas de cambio” y juró que algún día llegará a ser primer ministra.
 
La situación en Irlanda no tiene precedentes. Estos dos partidos han gobernado el país alternadamente desde 1920, siempre como feroz oposición. Lo que demuestra el nivel de desesperación para frenar a Mary Lou McDonald, que promete “cambiar radicalmente” a Irlanda.