Redacción BLesUna organización sin fines de lucro denunció este lunes 1 de noviembre que el régimen iraní utilizando diversos métodos para evadir controles, duplicó la venta de crudo a China violando las sanciones impuestas por la administración Trump que siguen vigentes pero que aparentemente el presidente Biden no las está haciendo cumplir en su intento de restablecer el pacto nuclear de 2015.

Unidos contra Irán Nuclear (UANI por sus siglas en inglés) publicó un reporte cuya fecha original era el 16 de abril pero fue actualizado el lunes pasado donde indican haber detectado un aumento considerable de barcos petroleros con respecto al año pasado cuando la administración Trump estaba haciendo una campaña de máxima presión sobre el régimen iraní.

Según UANI en noviembre del 2020 detectaron alrededor 70 barcos petroleros y el número pasó a 149 en solo once meses.

Los barcos petroleros iraníes evaden controles cambiando constantemente el aspecto físico de sus barcos, los nombres de las empresas y sus dueños, incluyendo sus estandartes o banderas que son registrados con nombres de otros países para poder anclar legítimamente en cualquier puerto.

UANI publicó una lista extensa de todos los nombres falsos registrados por la ‘armada fantasma’ del régimen iraní en los sistemas de registros de banderas.

En un caso en particular, un barco petrolero iraní registrado como ‘Bright Sonia’ con la bandera de Panamá, fue denunciado por UANI en octubre de 2020, pero navegó al menos dos veces más hasta abril del 2021 transportando más de dos millones de crudo iraní.

“Estimamos que este único barco ha llenado las arcas del régimen con 91.000.000 de dólares. Una gran parte de estos ingresos acabará siendo desembolsada para la financiación del terrorismo del régimen, las guerras de poder iraníes y las actividades de inteligencia malignas de Irán”, denunció el UANI en su reporte.  

Además, según el Washington Free Beacon, estas embarcaciones del régimen iraní también eluden las sanciones apagando sus radares a bordo, lo que esencialmente hace que estos buques sean invisibles motivo por el cual le llaman ‘armada fantasma’.

Durante los últimos tres meses China importó casi 800 mil barriles de crudo iraní por día casi el doble de lo que importaba ilegalmente cuando Trump era presidente.

Siria, Venezuela, Emiratos Árabes Unidos y Rusia son otros de los destinos del petróleo iraní.

En agosto, China importó 868.475 barriles diarios de crudo iraní; en septiembre la cifra fue de 739.215 barriles diarios y en octubre alcanzó los 586.933 barriles diarios, aunque se espera que esta cifra aumente en al menos 100.000 a medida que se van recopilando más datos.

En contraste en agosto del 2020 Irán exportó 286.161 barriles diarios a China, 640.327 diarios en septiembre de 2020 y 420.491 barriles diarios en octubre de 2020.

El aumento dramático de la venta ilegal de crudo iraní a China y otros países aliados del régimen islámico empezó en enero de 2021, cuando el presidente Joe Biden asumió y declaró públicamente su intención de volver a establecer relaciones diplomáticas con el régimen iraní e incluso reingresar en el pacto nuclear de Irán, el cual fue inicialmente firmado por Obama y cancelado por Trump.

Claire Jungman, autora del reporte de UANI cree que el aumento del comercio ilegal entre China e Irán tiene que ver con que la inacción del gobierno de Estados Unidos.

“Creo que sólo hay una falta de aplicación y una falta de interés de la administración Biden para hacer cumplir estas sanciones”, dijo Jungman.

Un funcionario del Departamento de Estado de EE. UU. que habló en anonimato con el Free Beacon, dijo que el gobierno estadounidense está al tanto de los negocios entre los regímenes chinos e iraníes pero que el objetivo es negociar con todos los miembros del tratado nuclear con Irán, que incluye a China.

China, dijo el funcionario, “es un socio comercial importante para Irán, así que, por supuesto, nuestras conversaciones con China sobre la mejor manera de volver al JCPOA (pacto nuclear) incluyen discusiones sobre el cumplimiento de las sanciones”.

No obstante, en declaraciones públicas, la administración Biden han negado que esté dispuesto a levantar las sanciones hasta que el régimen islámico mostrara su compromiso de abandonar sus planes nucleares.

El pacto nuclear con Irán

En 2015, el expresidente demócrata Barack Obama, firmó el pacto nuclear con Irán con el cual Estados Unidos le otorgaba 150 mil millones de dólares al régimen iraní a cambio de que renunciara a sus ambiciones nucleares al mismo tiempo en que se levantaban todas las sanciones económicas.

El Pacto fue duramente criticado porque las autoridades islámicas ni siquiera les permitieron a los funcionarios estadounidenses revisar las instalaciones nucleares de Irán.

Además, el gobierno de Obama en su momento admitió que existía la posibilidad de que Irán utilice parte de ese dinero para incrementar su ejército y financiar sus causas terroristas.

Al momento de firmar el pacto, cientos de miles de iraníes cantaban en las calles ‘Muerte a América’, ‘Muerte a Israel’, lo cual fue visto como una humillación hacia los Estados Unidos.

En 2018, Donald Trump se negó a renovar el pacto, acusando a Irán no solo de no haber cumplido con su compromiso, sino de haber utilizado el dinero para adquirir más uranio para avanzar sus ambiciones nucleares.

Trump dijo que el régimen iraní ‘sigue siendo el principal Estado patrocinador del terrorismo en el mundo’, acusándolo de proporcionar ayuda a Al Qaeda, los talibanes, Hezbolá y otras redes terroristas.

El expresidente volvió a imponer duras sanciones económicas sobre Irán, además de firmar acuerdos de paz entre Israel y varios países de mayoría musulmana, efectivamente aislando al régimen islámico cuya economía estuvo a punto de colapsar.

 Alvaro Colombres Garmendia – BLes.com

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