Redacción BLes – Un estudio técnico de reconocimiento facial debería retractarse por razones éticas, según un miembro de la educación superior.

Un estudio, financiado en parte por el régimen chino y un antiguo profesor de la Universidad de Curtin, suscitó fuertes críticas por adoptar prácticas inmorales.

El responsable de la educación en Australia Occidental afirma haber descubierto múltiples violaciones éticas en relación con el consentimiento informado y la aprobación.

La investigación del software de reconocimiento facial recibió críticas desde 2019 por ser una herramienta potencial del Partido Comunista Chino (PCCh) para vigilar a los grupos que persigue en su país.

Human Rights Watch afirma que el PCCh utiliza la inteligencia artificial (IA) contra los nativos uigures, los cristianos, los budistas tibetanos y los practicantes de Falun Gong.

“Se trata de una aplicación que fue diseñada para recopilar información básica sobre los uigures y otros musulmanes”, dijo previamente la organización en un comunicado obtenido por la Australian Broadcasting Corporation. “Sabemos que se envió a personas a campos de reeducación política sobre la base de la información recogida a través de esta aplicación”.

Diferentes investigaciones independientes informaron que el régimen chino somete a los presos de conciencia (religiosos o creyentes) a trabajos forzados, torturas, esterilizaciones, sustracción forzada de órganos estando vivos y otras violaciones a los derechos humanos, entre otras cosas. Los gobiernos internacionales ya denunciaron estas prácticas como genocidio.

La Universidad de Curtin intentó convencer al editor Wiley de que retirara el estudio y eliminara todas las referencias a la universidad en múltiples ocasiones. Sin embargo, el trabajo sigue publicándose en Internet.

Aunque no está claro cuándo empezó la Universidad de Curtin a pedir la retractación del estudio, Wiley reveló que estaba revisando la petición e investigando posibles infracciones del código ético después de que se le pidieran comentarios a los medios de comunicación.

“Nos tomamos muy en serio cualquier preocupación y estamos revisando el asunto de nuevo teniendo en cuenta la nueva información proporcionada por la Universidad de Curtin”, dijo la editorial según la emisora.

La Universidad de Curtin afirma que la controvertida investigación se llevó a cabo sin el conocimiento de la institución.

“Curtin ha establecido un nuevo marco basado en el riesgo y directrices para tratar las actividades de investigación informal”, dijo un representante.

El senador liberal australiano de centro derecha James Paterson aplaudió a la universidad por abordar el estudio. El presidente de la comisión parlamentaria de inteligencia y seguridad está muy preocupado al saber de este tipo de infracción.

“Plantea preguntas preocupantes sobre cómo se permitió llevar a cabo esta investigación en primer lugar, y por qué pasó desapercibida durante tanto tiempo”, dijo según la emisora. “Es alarmante pensar que una universidad australiana estuvo involucrada en una investigación que puede ser utilizada tan claramente para fines profundamente antiéticos”.

La relación diplomática del PCCh con Australia se ha vuelto cada vez más tensa, según la British Broadcasting Corporation.

Han surgido informes de que los estudiantes chinos pro-democracia podrían ser acosados por hablar de asuntos sensibles sobre el PCCh. El gobierno australiano respondió con la creación de un grupo de trabajo para reprimir los “niveles sin precedentes” de intromisión extranjera.

Al parecer, los funcionarios chinos amenazaron con encarcelar a un estudiante. Su único delito fue abrir una cuenta de Twitter en Australia en la que compartía comentarios a favor de la democracia.

Laura Enrione – BLes.com

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