Redacción BLes– El jueves 3 de septiembre, el reconocido abogado británico Sir Geoffrey Nice, anunció la formación de un tribunal independiente dedicado a investigar las serias denuncias sobre violación de derechos humanos contra las comunidades musulmanas uigures al noreste de China, en la región de Xinjiang.

La investigación que apunta a los abusos perpetrados por el régimen chino, documentados desde el 2017, será dirigida por Nice a través de varias audiencias, en las cuales serán revisadas las pruebas recogidas y los testimonios sobre los abusos hacia dicha comunidad.

Según dijo Nice a Associated Press el pasado jueves, las acusaciones de genocidio en contra los uigures, así como otras violaciones de derechos humanos cometidas por el régimen chino contra los uigures musulmanes, son “preguntas que deben hacerse y responderse”.

Como señala Fox News, informes indican que el Congreso Mundial Uigur, pidió a Nice investigar “las atrocidades en curso y el posible genocidio” de los uigures teniendo presente su historial en casos internacionales, como la investigación que abordó sobre las atrocidades cometidas por el expresidente de Yugoslavia, o el genocidio en Bosnia cometido durante las guerras yugoslavas a principios de los noventa.

El año pasado Nice también lideró un panel independiente de expertos sobre China con base en Reino Unido, encargado de revisar la evidencias y denuncias sobre la masiva sustracción forzada de órganos cometida por el régimen chino en contra de los practicantes de la disciplina espiritual de la escuela Buda conocida como Falun Gong, quienes son perseguidos desde el año 1999 hasta hoy.

“La conclusión muestra que muchas personas han muerto de una manera indescriptible y atroz sin razón alguna”, concluyó el tribunal, que para entonces cuestionaba si dicho flagelo también estaba ocurriendo con la comunidad uigur, señalando que era vulnerable a ser “utilizada como banco de órganos” , según informó The Independent.

Por ahora los esfuerzos del tribunal se concentran en recopilar pruebas y testimonios de uigures que se han exiliado en el extranjero. En ese sentido, en los próximos meses podrían darse a conocer los primeros testimonios sobre los guardias de seguridad que trabajaron en los campos de detención de Xinjiang.

Mientras tanto la Embajada China en Londres no ha dado pronunciamiento alguno sobre la implementación del Tribunal Uigur, y de igual modo los funcionarios chinos han refutado las acusaciones.

En una entrevista reciente, Shohrat Zakir, un alto funcionario chino aseguró que los detenidos en los “campos de reeducación” se habían “graduado” y habían encontrado trabajo.

Sin embargo, como señala un informe de Human Rights Watch, vivir la vida de un musulmán turco es punible. Sus diferencias religiosas, lingüísticas y culturales se consideran evidencia de deslealtad hacia el Partido Comunista Chino.

Otras investigaciones sugieren que las comunidades minoritarias uigures están sujetas a esclavitud moderna, mientras que las mujeres están sujetas a esterilización forzada. Si bien son crímenes de lesa humanidad, la comunidad internacional ha mantenido el silencio para garantizar que los responsables comparezcan ante la justicia, informó Forbes.

Se estima que un millón de uigures han sido detenidos durante los últimos años en Xinjiang.

El pasado mes de julio, Estados Unidos condenó los abusos en materia de derechos humanos contra dicha minoría e instó a la comunidad internacional a hacer lo mismo.

“Los abusos de los derechos humanos del Partido Comunista Chino en Xinjiang, China, contra los uigures y otras minorías musulmanas son la mancha del siglo”, expresó el secretario de Estado, Mike Pompeo.

“La Administración Trump ha liderado el esfuerzo mundial por imponer costos tangibles a la continua campaña de represión, detención arbitraria masiva, vigilancia intrusiva, trabajo forzoso, control forzoso de población, recolección involuntaria de datos biométricos y análisis genéticos dirigidos a estos grupos”, agregó.

César Munera – BLes.com