Redacción BLes– La devastadora y misteriosa explosión que arrasó gran parte de Beirut, la capital del Líbano, el 5 de agosto, causó un impacto sísmico comparable al que generó la bomba atómica que destruyó a Hiroshima a finales de la Segunda Guerra Mundial, en 1945.

“Beirut es una ciudad en desastre y la escala de los daños es enorme” informó el gobernador de Beirut, Marwan Aboud, agregando que era un “desastre nacional similar a Hiroshima”, según el medio Muslim News. 

El impacto se sintió hasta en Chipre, la isla ubicada a 264 kilómetros de Libia, y numerosos e impactantes videos sobre el evento inundaron las redes sociales.

“Conducir hacia Beirut al atardecer, cuando todavía había luz, fue un caos absoluto. Las calles estaban literalmente cubiertas de vidrio. Era difícil para las ambulancias pasar por ellas, había ladrillos, y losas de cemento. Las casas se habían derrumbado”, relató el periodista Sunniva Rose, de acuerdo con BBC. 

“Todavía había humo subiendo al cielo hasta tarde en la noche. Toda la ciudad estaba negra. Era muy difícil caminar, la gente estaba cubierta de sangre”, siguió Rose en su aterrador relato. 

“Era un pandemonio en mi propio piso, todos los cristales estaban destrozados. La extensión del daño es extrema. Incluso en un centro comercial a 2 km de distancia, toda la fachada se había hecho añicos”, agregó Rose.

 

Las causas de la gigantesca explosión no han sido informadas oficialmente, y algunos las atribuyen a  unas 2.750 toneladas de nitrato de amonio dejadas sin asegurar durante 6 años en un almacén del puerto de Beirut.

El número de muertos por la explosión de Beirut aumenta a 135, y los heridos a 5.000, además de que 300.000 personas perdieron su hogar. 

“Sea cual sea la causa de la explosión, incluida la posibilidad de que una gran cantidad de nitrato de amonio se almacenara de forma insegura, Amnistía Internacional pide que se establezca rápidamente un mecanismo internacional para investigar cómo ocurrió esto”, declaró la secretaria general en funciones de la entidad con sede en el Reino Unido, según Aljazeera. 

Las autoridades del Líbano declararon un estado de emergencia de dos semanas en la capital y entregaron el control de la seguridad a los militares tras la catastrófica explosión. 

La explosión llega en un momento delicado para el Líbano que pasa por una crisis económica, no obstante, la comunidad internacional se mueve con aportes de ayuda humanitaria que alivien las dificultades de las personas afectadas por la explosión.

José Hermosa-BLes.com