Francia prohibirá, a partir del sábado, la aplicación dentro de su territorio de 5 pesticidas que están matando a la ya escasa población de abejas del país.

Se prohíben los llamados neonicotinoides, y la decisión ha sido aclamada por los apicultores y ambientalistas, si bien para los agricultores la medida los despoja de la protección contra los insectos que atacan sus cultivos de cereales y remolacha azucarera, informa The Telegraph.

Las abejas y otros animales transportan la parte masculina de las plantas, esencial para la formación de los frutos.

Al adoptar esta nueva norma Francia va más allá de la legislación de la Unión Europea, que solo prohibió la aplicación de 3 de los neonicotinoides, a partir del 19 de diciembre.

La restricción impuesta por el país galo será tanto para los cultivos al aire libre como para los que crecen en invernaderos.

Desorden de colapso de la colonia“, es el impacto con el que las sustancias químicas prohibidas golpean a las poblaciones de abejas, en el que también inciden los ácaros, los virus y los hongos.

A los insecticidas se les atribuye la progresiva disminución de las abejas.

Por su parte, la Gran Bretaña se unió a la regulación europea dadas las pruebas que confirman la contribución de los pesticidas en la disminución de las abejas.

Las poblaciones de los insectos benéficos se han desplomado en un 90 por ciento en algunos casos.

Los científicos han demostrado que los neonicotinoides reducen la cantidad de espermatozoides de los zánganos –los machos de las abejas- y confunden su recuerdo y habilidades para retornar a su colmena.

Más aún, algunas investigaciones sugieren que las abejas podrían hacerse adictas al peligroso insecticida del mismo modo en el que les ocurre a los fumadores con la nicotina.

Hay pesticidas por todas partes“, dijo Fabien Van Hoecke, un apicultor que perdió el 86 por ciento de la población de su apiario en el invierno, y dice que aunque aprueba la medida se muestra escéptico porque, en su opinión, pronto serán “reemplazados por otros” –insecticidas-.

Otros insectos también contribuyen en la polinización de las flores.

Ante las quejas de los agricultores la agencia francesa de salud pública ANSES comentó en mayo que hay alternativas “suficientemente eficaces y operativas” a los nicotinoides.

Las mariposas también son parte del proceso de polinización.

Las Naciones Unidas alertaron el año pasado sobre el peligro de extinción que corría el 40 por ciento de los polinizadores invertebrados, como abejas y mariposas, en todo el mundo.

Los murciélagos polinizan ciertas especies de plantas.

Por otro lado, en algunas naciones los agricultores se ven obligados a fecundar manualmente las flores de sus cultivos -polinizar- a fin de mejorar las cosechas, un trabajo que naturalmente está a cargo de las abejas principalmente, pero las poblaciones han disminuido sustancialmente.

Agricultores de algunos países como China tienen que polinizar sus cultivos manualmente.

Asimismo, la FAO informa que el 80 por ciento de todas las plantas son polinizadas por animales, entre lo cuales las abejas, aves y murciélagos intervienen en el 35 por ciento de la producción agrícola mundial, aumentando el rendimiento de 87 de los principales cultivos del mundo.

José Ignacio Hermosa – BLes