Tras denunciar operaciones de buques chinos peligrosamente cerca de su guardia costera, Filipinas y Estados Unidos inauguraron en Manila sus mayores ejercicios militares conjuntos en la historia.

En un contexto de aumento de tensiones en el Mar de China Meridional, Estados Unidos y Filipinas iniciaron el pasado lunes maniobras militares conjuntas donde más de 9.000 militares de ambos países se coordinarán tanto en simulaciones militares como en entrenamientos con munición real en el norte y centro de la isla de Luzón durante 12 días.

Se trata, según la Embajada estadounidense en Manila, de las mayores maniobras conjuntas de la historia, después de que fueran cancelados hace dos años por la pandemia de covid-19 y reducidos a unos pocos cientos de efectivos en 2021

Estas maniobras tienen como objetivo afianzar la alianza entre ambos países para “reforzar la paz y la estabilidad del Indo-Pacífico”.

El general Jay Bargeron, responsable estadounidense de los ejercicios, destacó durante el acto celebrado en Campo Aguinaldo, la sede de las Fuerzas Armadas de Filipinas, que el entrenamiento conjunto también servirá para fortalecer el acuerdo militar de defensa mutua entre ambos países y promover la ayuda humanitaria coordinada en el archipiélago.

Por su parte, el general Charlton Gaerlan, director filipino de las maniobras, señaló que este año las maniobras en las que participan 5.500 soldados estadounidenses y 3.800 filipinos y alabó la estrecha amistad que une a los dos ejércitos.

Estos ejercicios se dan casualmente tras la denuncia del gobierno filipino de que buques de la guardia costera china maniobraran peligrosamente cerca (19 metros) de la guardia costera filipina, en el banco de arena Scarborough. Este es parte de su zona económica exclusiva está reconocida por las leyes internacionales, pero el PCCh lo reclama como propio.

China tomó el Scarborough, una zona llena de recursos pesqueros a unos 200 kilómetros al noroeste de Filipinas y a 600 kilómetros al sudeste de China, en un tenso enfrentamiento naval en el 2012. Desde entonces buques chinos patrullan el lugar y les bloquean ilegalmente el acceso a los buques filipinos.

China reclama como propio el 90% de los recursos del Mar del Sur de China, pasando por alto a la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CDM) y los reclamos de Brunéi, Malasia, Filipinas, Taiwán y Vietnam. Durante el mandato del presidente Donald Trump, Estados Unidos formalizó su rechazo al reclamo ilegal e ilegitimo del PCCh más allá de la tradición americana de enviar buques de patrullaje para garantizar el derecho de navegación en la zona.  

Nicolas Promanzio – La Derecha Diario

 

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