Redacción BLesLos esfuerzos que EE. UU. ha puesto para fortalecer las relaciones con Taiwán podrían verse perjudicados ante una eventual elección del demócrata Joe Biden y su política exterior, que impactaría negativamente a la región, creando al mismo tiempo problemas que podrían fortalecer a China, según expertos en defensa.

El experto en seguridad nacional de la fundación Heritage, James Jay Carafano, explicó: “China tendrá muchas cartas para jugar (…) Que Occidente no defienda a Taiwán es una señal muy fuerte de que no vas a presionar a los chinos en ningún sitio”, informó el Washington Free Beacon.

Algunos escritos públicos de los principales representantes y asesores de política exterior de Biden, desdibujan políticas peligrosas tanto para Estados Unidos como para Taiwán.

De acuerdo con editoriales publicadas recientemente por algunos de los principales asesores y representantes de la política exterior de Biden, se podría producir una disminución en el respaldo militar de EE. UU. a Taiwán, recortando los gastos en defensa y dependiendo de una más flexible para contrarrestar a Beijing.

Zack Cooper, académico de China del American Enterprise Institute, aseguró que tales medidas tan solo darían un impulso a China en la región, de acuerdo con el Washington Examiner.

El diario nipón Nikkei Asian Review, señala que bajo la Ley de Relaciones con Taiwán de 1979, Estados Unidos se comprometió a proporcionar ayuda a Taiwán o los medios para defenderse sin llegar a especificar una intervención militar en caso de conflicto.

Mientras tanto, las ventas de armamento a Taiwán han visto un incremento bajo la administración del presidente Donald Trump, llegando a los 12,42 mil millones. Solo el mes pasado fue anunciado un nuevo acuerdo avaluado en 7 mil millones, el cual incluiría minas marinas, misiles y drones.

Por su parte, bajo la administración de Barack Obama, mientras Joe Biden ocupaba la vicepresidencia, las ventas de armas al país insular tan solo alcanzaron los 8,670 millones y así mismo descartó una venta de aviones f-16 en 2011. Según Carafano, la administración Obama siempre se mostró reacia a hacer más que lo mínimo. 

El Washington Free Beacon señala que con Obama se impartió una estrategia de “participación y cobertura” en Beijing, lo cual significa cooperar con China en temas clave, pero al mismo tiempo disuadir al Partido Comunista chino cuando tomaba decisiones contrarias a los intereses de EE. UU.

Si bien Taiwán ha sido un actor importante en el apoyo a la deslocalización de la industria estadounidense de China y un aliado clave para contrarrestar los esfuerzos del Partido Comunista chino en la región, por lo tanto, para los expertos abandonar a Taiwán como aliado podría representar problemas para el futuro de la democracia global.

Los expertos también indican que la plataforma de Biden de Taiwán podría poner bajo tensión otras dos áreas claves: la disposición para defender Taiwán y la cooperación con aliados y socios.

“El Partido Comunista de China es una amenaza existencial para el ejercicio de la Primera Enmienda de la Constitución”, expresó el experto del Indo-Pacífico en el Consejo de Política Exterior de Estados Unidos, Michael Sobolik.

“El pueblo estadounidense debe comprender que el mismo régimen que amenaza nuestra libertad de expresión en casa también amenaza la supervivencia política de una democracia compañera en Asia, una democracia que apoya decididamente a Estados Unidos”, agregó.

Los expertos también dijeron que con la política exterior de Biden, tanto los aliados como los socios sufrirán de igual modo un giro fuera de Taiwán, indicando que si se fragmenta el apoyo que hasta ahora han brindado países de la región como Japón a Taiwán se plantearía el interrogante sobre si las democracias pueden sobrevivir.

César Munera – BLes.com